viernes, 31 de agosto de 2007

Protestas en Chile: ¿Crisis en el modelo?

Tras la jornada de protestas en Santiago de Chile y otras ciudades se abre una interrogante acerca de la validez del modelo chileno para producir desarrollo. Crecimiento sí genera al menos pues las cifras macroeconómicas son estables desde hace varios años y se precia de no sufrir turbulencias políticas, salvo por los incidentes que protagonizaron miles de trabajadores sindicalizados al enfrentar a los carabineros (la policía chilena).

El problema radica entonces en la falta de bienestar que percibe gran parte de la población, la cual se debe a la enorme desigualdad material entre los estratos superiores e inferiores de la sociedad.

El cambio que solicitan las centrales sindicales y parte del oficialismo (partidos que conforman la coalición de gobierno) en el particular modelo que le permitió a Chile crecer sostenidamente y afrontar de la mejor manera las crisis económicas mundiales es un recordatorio a la presidenta chilena, Michelle Bachelet, para que no incumpla sus promesas electorales. Pues la primera mandataria mujer de la región se comprometió durante la pasada campaña presidencial a mejorar los sistemas de salud y educación que preocupa a los chilenos.

No es la primera vez, dicho sea de paso, que Bachelet es desafiada por las masas ya que más de medio millón de estudiantes secundarios salieron a las calles a exigir una educación de calidad. El inusual reclamo provenía de escolares del sector público, lo que dice mucho del alto grado de organización y conciencia de la sociedad chilena dado que es capaz de movilizar a sus capas más jóvenes. La masiva convocatoria realizada en mayo de 2006, a escasos meses de la asunción de mando de Bachelet, reveló que algo no funcionaba bien en el sistema.

En aquella oportunidad se hizo patente la necesidad de reformar la educación mapochina, hecho que fue reconocido por la propia presidenta pero no impulsó ningún cambio sustancial ni atendió los pedidos de los estudiantes, salvo por un programa de becas para los más pobres. Los escolares, entre otras cosas, demandaban la gratuidad en la rendición de la Prueba de Selección Universitaria y el subsidio escolar del transporte público. Como reclamo fundamental exigían la modificación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) que fue promulgada un día antes de que el dictador Augusto Pinochet abandonara el cargo en 1990.

Los llamados para tener una educación igualitaria son la base del malestar que aqueja a millones de chilenos descontentos con las políticas de la Concertación que gobierna Chile desde que Pinochet entregara el poder. Para comprender la dimensión del problema hay que considerar que la educación inequitativa (de menor calidad a la ofrecida por el sector privado) es el factor clave ya que la desigualdad económica está profundamente relacionada con ella. Es decir, que la brecha existente entre los ingresos de ricos y pobres se origina en el deficiente sistema educativo al que los segundos tienen acceso. La reforma es indispensable para revertir a largo plazo la tendencia actual que concentra la riqueza en un pequeño porcentaje de la población.

Este fenómeno produce una suerte de "apartheid social" porque una parte de jóvenes chilenos compite en evidente desventaja frente a los miembros de clases más pudientes. Las escuelas requieren más recursos y programas para nivelar el terreno para todos. De no hacerlo continuará reproduciéndose la segregación que hace que muchos estén al margen de los beneficios, bondades y bonanzas del modelo económico. Las diferencias en la calidad de la educación tienen un efecto demoledor pues resta competitividad al país en su principal factor: el capital humano. A nivel individual una mala formación reduce las posibilidades de conseguir mejores puestos de trabajo e ingresos (de opciones de consumo). De esa forma se empeora la condición de millones de personas que tarde o temprano pasaran a engrosar las listas de programas asistenciales. Esto a su vez incrementa el riesgo de mayores enfrentamientos, protestas y desestabilización que puede afectar la gobernabilidad de cualquier Estado.

En sí los estudiantes y los trabajadores chilenos se equivocan al culpar al modelo de todos sus males toda vez que éste no está en capacidad de corregirlos, pero sí el Estado. No son las fallas del modelo (de la economía de mercado), que son archiconocidas conocidas, las que han agravado su situación sino la inacción del Gobierno porque de éste depende realizar los correctivos necesarios para mitigar sus impefecciones. Los desajustes que produce una economía abierta e insertada en los procesos de integración comercial no son ajenos a los funcionarios que diseñan las políticas públicas. Por ello hay que poner en marcha medidas destinadas a combatirlas como lo advirtió el ex presidente sureño, Ricardo Lagos. “Una cosa es tener cuentas fiscales sólidas, políticas monetarias serias, determinadas empresas que pueden privatizarse, acuerdos de libre comercio como los que tenemos con Europa, EE.UU. o con países del Asia. Otra es asegurar que todo esto conduce al crecimiento, que llegue a los que más lo necesitan. Eso requiere de políticas públicas”, destacó
el ahora miembro de la Comisión de Cambio Climático de la ONU.

S
us palabras ilustran diáfanamente lo que se pretende sostener. Lagos y sus antecesores, como se recordara, fueron dignos impulsores de la “Tercera Via” en Latinoamérica. Gracias a la adopción de ese programa político y económico Chile siguió un camino muy diferente al propuesto en el Consenso de Washington que exigía liberalizaciones, privatizaciones y aperturas a ultranza en economías muy débiles. Chile optó en los 80 por un modelo mixto que no descuidara los aspectos sociales, que a larga le han brindado la estabilidad política que envidian sus pares sudamericanos. Además, en vez de privatizar sus industrias, Chile conservó la propiedad de Codelco, la principal productora de cobre a nivel mundial (que le otorga importantes ingresos pues su principal commoditie se viene cotizando a precios históricos).

El aspecto macroeconómico, que ha sido destacado por organismos financieros internacionales como el FMI o el BM e inversionistas occidentales ha sido decisivo para reducir la desocupación que en la actualidad asciende a 7%, su menor nivel en casi 10 años. El crecimiento y una combinación de medidas estatales (incentivos, subsidios y flexibilización laboral) permitieron que la pobreza retrocediera de un 45,1% a menos de 20% de la población a 17 años de recuperada la democracia. Esos indicadores han llevado a Chile a ocupar el primer lugar dentro del ranking de competitividad en Latinoamérica según el Foro Económico Mundial (World Economic Forum). Este indicador señala que Chile es el mejor país en la zona para realizar negocios debido a la reducción de la inflación, disciplina fiscal, caída en los niveles de deuda pública y un menor papel del Estado en la captación de recursos. A ello se suma el bajo indice de corrupción que posee Chile según Transparencia Internacional (TI) y su saludable estabilidad política (puesta en entredicho por las demandas sociales de los últimos días).

Los progresos chilenos han llamado la atención de muchos economistas pues fue el único país de la región en mantener tasas de crecimiento cercanas a la de los países asiáticos. En el periodo 1987- 1996 Chile creció a tasas regulares de 8%. En periodos de enorme volatilidad y confusión financiera su desempeño fue menor pues alcanzó un 2% en promedio de 1998 a 2003. Esta aparente solidez ni siquiera fue desafiada por los ciclos económicos de los minerales que por lo general repercuten negativamente hasta generar recesión.

Si bien Chile ha logrado mucho en materia social pues el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lo ubica en la cima de las naciones latinas que más han avanzado en desarrollo humano (salud, educación, mortalidad y acceso a servicios públicos), queda pendiente la enorme tarea de reducir la desigualdad, pues en ese rubro se posiciona sólo por detrás de Brasil como el país más inequitativo de América Latina. El propio Lagos, en una entrevista concedida a la BBC en 2003, manifestó, con total sinceridad (algo inusual en un político), que la actual distribución del ingreso, "con todo y lo difícil que son las comparaciones internacionales, no es mejor que en 1973 (cuando gobernaba Salvador Allende)". Esta revelación es interesante porque ni la vigente prosperidad económica ha podido acercar las rentas de los chilenos ubicados en los extremos de la pirámide social. El ingreso ha subido significativamente según Lagos y hay un menor número de pobres, pero las cosas no son mejores en ciertos aspectos a las registradas durante el gobierno socialista derrocado por Pinochet.

Antes de asumir el mando los chilenos esperaban mucho del actual gobierno de Michelle Bachelet pues consideraban que sería una prolongación de la exitosa presidencia de su antecesor, Ricardo Lagos. Bachelet no tenía forma de ignorar las necesidades que se le reclama dado que fue parte del equipo de Gobierno de Lagos como ministra de Defensa. La preocupación al inicio parecía ser mínima porque la presencia de una colaboradora cercana a Lagos garantizaba el énfasis que éste puso en lo social, en particular en la salud. Pero al parecer la paciencia se agotó rápidamente ya que los cambios y mejoras no se han cristalizado.

Muchos chilenos, con las altas expectativas que había despertado su triunfo, tenían depositadas muchas esperanzas en los proyectos anunciados (por Bachelet) durante la justa electoral. Se podría decir que esperaban una mezcla de cambio y continuidad, y la baja calidad de la educación era sindicada, casi por consenso, como el principal problema social.

El primer gran error de su administración vino tras la implantación del sistema Transantiago, mediante el cual operan los buses de la ciudad, pero causó muchos malestares a los usuarios por no lograr una cobertura adecuada. Este proyecto, que dañó la popularidad de Bachelet, fue llevado a cabo por su ministro de Hacienda, Andrés Velasco, a quien la principal organizadora de las protestas, la CUT (Central Unitaria de Trabajadores) demanda su renuncia.

De alguna forma la dura crítica al modelo neoliberal, que en realidad es una oposición a la pasividad gubernamental para encarar los desafíos que representa crecer sostenidamente y con justicia social (o rostro humano), había sido advertida por miembros del Partido Comunista ya que anunciaron su lucha contra la Concertación por la Democracia por considerar que el modelo aplicado genera altos niveles de desigualdad social.

Durante las marchas de los estudiantes, el sociólogo chileno Paulo Hidalgo vaticinó hace más de un año atrás que “Vamos a tener el surgimiento de demandas que no van a referirse a un eje sociopolítico sino que van a ser movimientos sociales transversales". Razón no le falta pues las manifestaciones que alteraron la tranquilidad de Santiago y otras ciudades contaron con una amplia participación popular y política. Entre los agitadores no sólo se encontraban profesores, médicos o transportistas, sino integrantes de la propia coalición partidaria de gobierno como el senador socialista Alejandro Navarro, herido durante las trifulcas entre manifestantes y los policías. A este legislador se sumó el Partido por la Democracia (PPD), el Partido Socialista (PS) encabezado por Camilo Escalona y Miguel Insulza, secretario general de la OEA. Este último, si bien no participó físicamente, respaldó a los congregados en las calles de Santiago porque se requiere “políticas de distribución más justas”. "No es que esté de vuelta el populismo, está de vuelta el Estado. El denostado modelo de la CEPAL produjo más crecimiento que el modelo neoliberal", concluyó de manera categórica.

A estos cuestionamientos también se unió el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el chileno Juan Somavía, de visita en Chile durante los disturbios al precisar que “(…) esta movilización es un llamado de atención a la sociedad chilena. Efectivamente los temas de la desigualdad son reales en esta sociedad y sería bueno que encontráramos fórmulas para responder", afirmó.

Las noticias que vienen de Chile dan cuenta de un malestar casi generalizado. Al menos así se percibe luego de tomar nota de las declaraciones de varios dirigentes de la sociedad civil. En concreto el presidente del Colegio Médico, el doctor Juan Luis Castro, señaló que “no hay acceso igualitario a la salud. Hay que esperar días, semanas o meses para una atención médica y tenemos un importante déficit de especialistas. Esos son problemas reales que no han sido abordados". Por su parte el presidente del Colegio de Profesores, Jorge Pávez, dijo que “no ha cambiado la matriz de la dictadura que entiende la educación como un privilegio para quienes pueden pagarla. Nosotros creemos en la unidad del pueblo". Ambos comentarios fueron realizados a la BBC durante la agitada jornada del miércoles que dejó más de 700 detenidos y varios heridos.

La violencia llegó a los niveles descritos porque el Gobierno prohibió la marcha en las principales arterias de Santiago como la avenida Alameda. Su denegatoria es producto de la frustración que siente por no haber atajado el problema a tiempo y porque miembros del ala izquierdista de la Coalición (sus aliados) apoyaron la “Jornada Nacional de Movilización Social y Sindical” -convocada por la CUT- en aras de obligar al gobierno de Bachelet a efectuar cambios políticos y sociales urgentes. Sólo la Democracia Cristiana no respaldó la protesta, lo que deja mal parada no sólo a la presidenta Bachelet, sino a la propia Concertación (coalición de partidos de centroizquierda que gobierna desde 1990) pues puede producir divisiones que alteren la estabilidad política que caracterizaba a Chile, esto es, generar incertidumbre sobre los consensos alcanzados en materia económica.

En el ámbito laboral las demandas están relacionadas con el alza de los salarios, sobre todo de la remuneración mínima. Para encontrar una solución, Bachelet constituyó el Consejo de la Equidad para establecer un nuevo salario mínimo que supere los 274 dólares mensuales. Inclusive la Iglesia Católica participó del asunto al proponer a través del presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, un “salario ético” con el que se remunere adecuadamente a los trabajadores de empresas que perciben elevadas utilidades. El religioso postuló la idea de salario equivalente a US$ 500. En la actualidad el salario mínimo asciendo a US$ 260 luego de un incremento de 4% que la CUT considera insuficiente.

El contexto macroeconómico en el que se realizan las marchas y paralizaciones es de especial “bonanza” para Chile porque registra interesantes aumentos en las exportaciones, pese a las heladas que afectaron su producción agrícola. En minerales los precios del cobre siguen por las nubes. Su balanza comercial es positiva en más de 20 000 millones de dólares gracias a los tratados de libre comercio que ha firmado con países desarrollados, el último fue con Japón.

Arturo Martínez, presidente de la CUT, dijo en tono desafiante y profético que “a partir de ahora Chile no va a ser el mismo". La fuerza de su llamado reside en que varios chilenos, organizados o no, comparten la misma sensación de que las cosas tienen que cambiar. Esto explica como es que los sindicatos, que apenas afilian al 10% de los asalariados, han podido movilizar a diversos grupos de variada ideología.

La corresponsal Mónica González, del diario La Nación de Buenos Aires, indica que “cuatro (son los) ejes centrales de la protesta: los alcances de la reforma previsional, el menguado seguro de cesantía, la imposibilidad de realizar negociación colectiva por las leyes heredadas de la dictadura y una urgente reforma a la ley general de enseñanza que restablezca la inversión en calidad para los colegios fiscales”. “La paradoja es que los cuatro puntos forman parte de los proyectos centrales del programa de gobierno de Michelle Bachelet”.

Para calmar los ánimos, Bachelet propuso una agresiva reforma del sistema previsional para evitar, según González, que “de aquí a 20 años menos del 50% de los afiliados al sistema privado de pensiones alcanzará a financiar una pensión mínima de 150 dólares mensuales”. El proyecto preemitirá “crear una pensión básica solidaria de US$ 143”.

Siguiendo con lo laboral, González relata que “las reglas del mercado dejan a los trabajadores en total vulnerabilidad frente a sus empleadores y han dado paso a una sociedad marcada por la competencia y la incertidumbre. La precariedad del empleo es hoy uno de los grandes fantasmas de Chile. El peligro de quedar sin trabajo o sufrir una enfermedad es para muchos la condena a la ruina económica”, añade laperiodista.

Mientras tenían lugar las protestas, Michelle Bachelet intentó hacer un llamado a la calma a los manifestantes. "En democracia y en mi gobierno, los trabajadores podrán siempre expresar pacíficamente sus demandas y defender sus derechos. Eso sí, hay un límite y quiero que todos lo entiendan muy bien".

El entorno en el que Chile venía creciendo, que le preemitió ubicarse entre las 25 economías más competitivas del mundo (puesto 23 en el 2006) según el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), reveló que habían importantes problemas que ponían en riesgo sus merecidos galardones. El estudio del Foro dio a conocer que Chile tiene tareas pendientes en materia de desarrollo económico. Esto se refiere a la baja calidad del sistema educativo público debido a un menor acceso a la universidad e institutos técnicos. El informe también reportó retrocesos en los factores de innovación, la disponibilidad tecnológica y la capacidad de agregar valor a los productos y servicios.

Lo anterior fue señalado oportunamente por Francisco Panizza, profesor de política de la London School of Economics, quien a escasos días de la victoria de Bachelet, definió los tres retos que ahora perturban a la presidenta socialista. “Primero, la cuestión de la desigualdad. El éxito económico de Chile no ha beneficiado a todos por igual. Entonces, la pregunta es cómo va a hacer para que se beneficien los sectores más pobres de la población.

Segundo, asegurar la continuidad de ese crecimiento económico. ¿Por qué? Porque Chile tiene que dar un salto en su desarrollo económico. Chile ha tenido éxito pero un éxito basado en la exportación de materias primas pero, para mejorar, tiene que dar un salto cualitativo y tener un perfil de exportaciones con más valor agregado, con más tecnología, con más conocimiento.

Y tercero, reformas políticas. Todavía quedan asignaturas pendientes de la época de la Constitución de Pinochet. Ahí va a tener que hacer acuerdos con la oposición para tratar de eliminar los últimos vestigios del autoritarismo pinochetista”.

Ese fue el análisis del Chile que recibió Bachelet al tomar el poder. La mayoría de expertos coincidían -mucho antes de que asumiera el mando- que las dificultades descritas eran las más importantes. El principal problema, sin duda, era la mala educación pues sobre ésta se construyó la gran desigualdad que hace que los más ricos perciban un ingreso 14 veces superior al de un pobre en promedio. En resumidas cuentas el 20% más acaudalado recibe el 61% de los ingresos y el 20% menos favorecido tan solo el 3.3%.



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miércoles, 29 de agosto de 2007

Help Peru



Biomentiras: los peligros de los biocombustibles

El mercado de los biocombustibles es un caso atípico porque ha sido creado de manera legal, es decir, a través de normas que obligan a muchos países a consumir energías menos contaminantes y renovables. El ejemplo más emblemático se presenta en el Viejo Continente pues la Unión Europea acordó reducir sus emisiones de CO2 (dióxido de carbono) en un 20% con respecto al nivel de 1990 hasta el año 2020. Para que se haga efectiva dicha reducción se resolvió incrementar en igual plazo la proporción de energías renovables a un 20% del total. De esa forma los 27 países de la Unión sustituyen una parte significativa de su demanda de combustibles fósiles en aras de cumplir los objetivos del Protocolo de Kioto. Cabe recordar que bajo ese instrumento internacional varias naciones desarrolladas, entre ellas las europeas, ya se habían comprometido a rebajar sus emisiones de CO2 en un 8% al año 90, hasta el 2012.

La iniciativa de promover el consumo de energías limpias viene de tiempo atrás pero ha sido Angela Merkel, primera ministra de Alemania, quien ha conseguido un acuerdo vinculante que incorpora energías renovables, como la solar, la hidráulica o la eólica, que hasta el momento representan sólo el 6,5% del total. Su impulso fue decisivo para incluir a los biocombustibles dentro del 10% del consumo total de gasolina en la UE. Así se creó un mercado cautivo para energías provenientes de biomasa o de materias agrícolas.

A fin de reducir sus emisiones de gases responsables del efecto invernadero, los miembros de la UE han originado un negocio sin precedentes en el campo de la energía. Aparente Europa marca un nuevo derrotero para los demás países, en especial para los más desarrollados y contaminantes como EE UU y China, pero no es así. La razón para desconfiar de estas medidas se sustenta en sólidos argumentos económicos, geopolíticos y ambientales.

Un verdadero análisis del mercado de biocombustibles daría cuenta de que debe su constitución a una imposición legal antes que a una decisión de mercado, esto es, a una determinación transgubernamental que afecta las decisiones de producción y consumo de los agentes económicos. La intervención estatal en el mercado de combustibles es fruto de la necesidad de mitigar los efectos del cambio climático y por cuestiones de seguridad energética, ya que algunos países como Alemania y los de Europa del Este dependen de los poco confiables suministros rusos de gas y petróleo, que son utilizados por Moscú como una herramienta más de su política exterior según sus intereses.

La UE también ve con preocupación el crecimiento de Brasil y EE UU (hace algunos meses celebraron importantes acuerdos para establecer un mercado global de biocombustibles) porque industrialmente se encuentran más adelantados que Europa en lo que a producción de biofuels se refiere.

El caso de Brasil como líder en el desarrollo de biocombustibles es para destacar pues el origen de su mercado de energías alternativas tuvo también como principal protagonista al Estado. Desde hace poco más de dos décadas, Brasil modificó su matriz energética al promover con generosos incentivos (medidas tributarias e inversiones) el auge de combustible agrícola. La idea de Brasil era depender cada vez menos del petróleo con el fin de garantizar un suministro regular de combustible a su creciente industria local. Dado que el gigante sudamericano no cuenta con importantes reservas de hidrocarburos como Venezuela o Bolivia, tenía que afrontar de alguna forma el problema de su abastecimiento energético. Es entonces que a partir de esa necesidad surgió la idea de lograr la autosuficiencia energética que protege al país de la volatilidad de los precios del petróleo.

El éxito de Brasil en el campo de las energías renovables es único e irrepetible porque ningún otro país tiene las condiciones climáticas ni las extensiones territoriales para producir combustibles a partir de materias orgánicas, salvo por EE UU y Canadá, en cuyos casos el insumo natural sería el maíz, el trigo o la soja; pero, a diferencia de las dos potencias de América del Norte, posee otro recurso en abundancia: la mano de obra, con la cual abarata significativamente el cultivo y la producción de caña de azúcar, materia de la que se deriva el etanol. Estos tres factores han facilitado el liderazgo de Brasil como potencia bioenergética.

Dado que el suceso de Brasil no puede ser replicado por las economías más avanzadas (las más dependientes de combustibles fósiles), no hay manera de desarrollar un mercado mundial para los biocombustibles, al menos no uno que posibilite una reducción sustancial del gas y del petróleo. De modo que la asociación entre Brasil y EE UU para expandir internacionalmente la producción y el comercio de etanol como combustible alternativo al petróleo parece ser inviable.

Si bien en la actualidad Brasil ha podido reemplazar el 40% de su consumo de petróleo, ello no ha generado un descenso apreciable en los niveles de CO2 que emite a la atmósfera ya que sigue siendo uno de los principales contaminantes mundiales.

Los antecedentes del desarrollo del etanol en Brasil datan a mediados de la década de los 80, cuando el gobierno militar (1964-1985) impulso un programa experimental capaz de transformar materia agrícola en biocombustible. Esa iniciativa, llevada a cabo debido a la crisis energética de los 70, fue subsidiada por el Estado para que los agricultores extraigan etanol de la caña de azúcar. Los combustibles obtenidos a partir de la explotación de la caña también fueron subsidiados para que compitan con la gasolina. A la par, la industria automotriz brasilera adaptó sus modelos para que se alimente de los nuevos combustibles. Posteriormente una serie de factores repercutieron negativamente en el comercio de etanol, entre estos destaca el baja del precio del barril de petróleo y el incremento de la caña de azúcar, lo que encarecía el subsidio que concedía el Estado. Para relanzar el etanol, en el 2003 el gobierno de Cardoso resolvió otorgar nuevos incentivos tributarios, focalizados en los fabricantes de vehículos a fin de que logren avances tecnológicos que aumenten el rendimiento de los motores duales o "flex-fuel", que funcionan con cualquier combinación de biocombustibles. La innovación en el sector automotriz permitió que salieran al mercado autos capaces de funcionar con etanol, gasolina, o una mezcla de ambos.

Luiz Inacio Lula da Silva, actual mandatario brasilero, sigue embarcado al igual que sus antecesores al promover energías “limpias” y renovables. Con lo cual busca asegurar mercados para sus excedentes energéticos cuando más países adopten medidas destinadas a reducir sus emisiones de dióxido de carbono. Tres son los motivos que harían “atractivo” a los biocombustibles (etanol o biodiesel) respecto al petróleo: su precio competitivo, la sustitución de combustibles no renovables (derivados del petróleo) y su menor emisión de gases que producen el tan temido efecto invernadero. El presidente brasilero es muy optimista al pensar que combustibles derivados de materias orgánicas como la soja, la caña de azúcar o el maíz puedan declinar nuestra voraz dependencia por combustibles fósiles.

Para desmentir a Lula y a su nuevo socio, el presidente norteamericano, George W. Bush, basta hacer unos breves cálculos ya que los dos países que presiden son responsables de más de dos tercios de la producción mundial de biocombustibles (EE UU y Brasil acumulan el 70%). Brasil elabora etanol de la caña de azúcar y EE UU del maíz, cuyo precio es subsidiado y es materia de disputas ante la OMC. Aun si las dos potencias cultivaran exclusivamente azúcar y maíz para producir etanol y biodiesel su producción conjunta no alcanzaría a cubrir el 10% de nuestra demanda mundial de petróleo. Esos estimados de sustitución podrían reducirse si China e India continúan creciendo a las tasas que se les pronostica, pues implica que seguirán consumiendo cada vez más petróleo para satisfacer las necesidades energéticas de sus economias

Otro problema asociado a la producción de biocombustibles es su innegable impacto ambiental. Contrariamente a lo que se piensa, su consumo no ayuda a aminorar las emisiones de CO2 porque muchas áreas tendrán que ser deforestadas para atender la creciente demanda. No hay que olvidar que al introducir regulaciones ambientales que obligan su consumo (Japón tendrá que reducir para el 2009 a la mitad los gases de combustión que emite) se está generando un mercado cautivo para biocombustibles que, más que proteger el medio ambiente, contribuirá a acelerar los indeseados efectos del calentamiento global.

Lula y Bush se han enfrascado en manifestar durante los últimos meses las bondades de las energías “limpias” que promueven. El jefe de Estado brasilero incluso recalcó que “el etanol no es una amenaza a los bosques tropicales ya que el suelo del Amazonas no es apto para el cultivo de la caña de azúcar”. En la actualidad Brasil dedica cerca de 5,6 millones de hectáreas para cultivar caña de azúcar destinada a la industria del etanol. Con ese volumen obtiene unos 18.000 millones de litros de etanol, de los cuales casi la mitad son vendidos en EE UU porque lo produce a una tercera parte de lo que cuesta en Norteamérica (pese al arancel que EE UU impone al etanol brasilero, y que equivale a 54 centavos de dólar por galón, además de una tasa del 2,5% y las polémicas ayudas que brinda a sus productores de soja y maíz).

La intención de Lula es posicionar a su industria de biocombustibles y convertir al etanol en un commoditie al igual que el petróleo. Con ello Brasil ganaría mayor influencia a nivel mundial que se sería aprovechada para hacer vales sus intereses en el escenario internacional. Así tendría mucho más chances de integrar de manera permanente el Consejo de Seguridad de la ONU, ocupar un sitio entre las naciones más desarrolladas (pensamos en un G-8 ampliado a China, India, México, Brasil y Sudáfrica como lo pretende Sarkozy) y tener más peso en las negociaciones que se llevan ante la OMC, las que comprenden la ronda de Doha en materia de comercio justo.

Luego de este breve paréntesis, es preciso mencionar algunos argumentos para refutar la idea de que los biocombustibles representan energías limpias, ya que cultivos como la soja están arrasando selvas amazónicas. A decir de Celso Marcato, coordinador de Seguridad Alimentaria de la ONG Action Aid Brasil, “la producción de soja está empezando a comerse la Amazonia, con el agravante añadido de que el monocultivo de soja en la Amazonia no sólo va destruyendo la selva, sino que acaba expulsando a comunidades enteras de agricultores familiares, acrecentando la miseria de las poblaciones de esas áreas”. La soja es empleada como materia prima para producir biodiesel, uno de los biocombustibles auspiciados por Brasil y EE UU tras su asociación.

Detrás de EE UU, Brasil es el segundo mayor productor del cultivo aludido, cuya producción se orienta principalmente a China. Según el diario O Globo de Sao Paulo, “la soja representa hoy el 47% de las plantaciones de grano del país. En 2005 era sólo el 22%. El área plantada de soja en el país aumenta alrededor de un 300% al año y se prevé que el ritmo de crecimiento se mantenga los próximos años". Y todo hace suponer que así sera dado que se ha constituido un mercado legal u oficial para biocombustibles.

“Según los ecologistas, la expansión de las plantaciones de soja no sólo destruye la selva, sino que también pone en peligro los acuíferos, provoca la contaminación de los ríos y de los suelos por tóxicos y fertilizantes y reduce la biodiversidad animal y vegetal, que en la Amazonia es de las mayores del mundo”, dice el columnista Juan Arias del diario El País de España.

“Dos programas actuales del Gobierno hacen aún más difícil la posibilidad de detener ese crecimiento de la producción de soja: el programa de producción de biodiésel, considerado pionero en este país y el nuevo programa de aceleración del crecimiento, que dirigido a la ampliación de las infraestructuras y que supone la ampliación de puertos y autopistas para facilitar el transporte de la soja”, concluye Arias.

Un dato que apoya lo anterior es que, según el Centro de Investigaciones Meteorológicas y de Climatología Aplicada a la Agricultura de Brasil, la mayor parte de las emisiones de dióxido de carbono provienen de la quema de selva amazónica para abrir paso a los agricultores. De esa forma el programa de biocombustibles basados en la soja es contrario al propósito deseado de reducir las emisiones de CO2.

En realidad los ambiciosos planes presentados por algunos mandatarios e inversionistas (que en el 2005 inyectaron 49.000 millones de dólares en alternativas como la energía solar, el etanol y el biodiésel, según New Energy Finance) repercuten negativamente. Tanto en materia ambiental como económica los efectos son imprevistos, pero lo que sí es seguro es que estas alternativas energéticas cancelan la mayoría de beneficios que prometen, salvo para quienes ven una oportunidad comercial en ellas.

El aceite de palma, que también se utiliza como insumo para elaborar biodiesel, genera efectos catastróficos como la soja dado que se incendian tierras forestales para cultivar la palma. “Esa actividad es responsable de la emisión a la atmósfera millones de toneladas de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Así, exacerban los problemas de calentamiento global que los biocombustibles supuestamente alivian”, según Patrick Bartra de The Wall Street Journal.

“Seamos brutalmente francos: (el impulso de los combustibles alternativos) causará cambios significativos en el medio ambiente”, explica Sean Darby, analista bursátil y experto en empresas de energías alternativas de Nomura International. Darby está especialmente preocupado por el descenso de los recursos hídricos, causado por la acelerada producción de cultivos. El agua, asegura, “es tan preciosa” como el petróleo. A algunos expertos también les preocupa que los cultivos para biocombustibles compitan con otras tierras cultivables, lo que podría elevar los costos globales de la producción de alimentos básicos.

Si la producción de biocombustibles acarrea la pérdida o deterioro de áreas forestales, Brasil, que ocupa el cuarto lugar entre los productores de aceite de palma de Latinoamérica con 130.000 toneladas, podría poner en peligro la proyección de su liderazgo en materia de energías renovables. Ya que muchos mercados, en especial el europeo y el japonés, exigirán que la elaboración de biocombustibles sea sostenible ecológicamente, es decir, que no dañe más selvas amazónicas toda vez que su reducción se traduce en mayores emisiones de CO2 a la atmósfera porque los bosques capturan los gases causantes del efecto invernadero.

En cuanto a la caña de azúcar, periodistas de la BBC han reportado en Brasil la quema de cientos de hectáreas para cultivar dicho insumo. Según Alfonso Daniels, enviado de la cadena británica, el incendio provocado de campos “facilita la cosecha de un producto que convierte a Brasil en el primer productor del mundo de este combustible ecológico”. “Sin embargo”, continua Daniels, “estos incendios controlados provocan grandes humaredas que a su vez generan gran cantidad de dióxido de carbono (CO2)”. “Revirtiendo el efecto positivo del uso de etanol sobre el efecto invernadero, según diversos expertos”.

Durante la investigación de la BBC sobre este problema también se detectó que la polución, producto de las quemas en el estado de Sao Paulo, “está afectando a los trabajadores y la población local, debido a las partículas de carbón que quedan en el aire". Daniels también informa que esta práctica se encuentra muy extendida por el subcontinente ya que Colombia sustituye zonas de bosque tropical por cultivos de caña.

Naciones Unidas, por su parte, ha dado cuenta de este mal en un estudio llamado Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales. Según el informe (2000-2005), que se apoya en datos recogidos por satélites, se perdió un area equivalente a 77 000 kms cuadrados. Joan Maloof, profesora de la Universidad de Salisbury en Maryland, revela que el problema radica en que existe un conflicto entre la necesidad de preservar los bosques y su aprovechamiento económico.
Para la investigadora la ambigüedad y falta de un control adecuado en el manejo de los recursos forestales permite que prime la sobreexplotación por encima de las actividades conservacionistas.

Los biocombustibles sí amenazan el ambiente por su inconveniencia ecológica, es decir, porque no representan el mejor medio para controlar las emisiones de CO2. De ahí que Renton Righelato y otros científicos del Reino Unido hayan afirmado que los combustibles de fuentes renovables no son efectivos para disminuir las emanaciones de carbono. Postulando como mejor opción la reforestación de tierras dedicadas a producir materia orgánica (como caña de azúcar, soja o maíz). En una revelación hecha a la revista Science, Righelato y su equipo manifiestan que “los bosques pueden absorber nueve veces más dióxido de carbono que la producción de biocombustibles en la misma área de tierra”. Agregan que la producción de biocombustibles está conduciendo a una mayor deforestación. Por ello recomiendan a los estados europeos que acordaron consumir 10% de su gasolina proveniente de biomasa revisar esa política “porque es menos efectiva que la reforestación". El peligro latente es la mayor deforestación que puede causarse para atender la demanda de biocombustibles de la Unión Europea.

El elemento clave a juicio de Righelato es “la cantidad de CO2 que deja de liberarse en la atmósfera utilizando el biocombustible". Pese a estas evidencias el experto no descarta el uso de biocombustibles siempre que se empleen algas, paja, hierbas y madera en vez de granos o aceite de palma porque ofrecen una mejor oportunidad. "Si usted puede extraer de los bosques materiales leñosos de manera sostenible sin destruir el suelo y garantizando que los árboles se puedan reproducir rápidamente, es muy posible que haya encontrado su mina de oro", dijo Righelato en una entrevista concedida a la BBC. Esta alternativa, la de los biocombustibles de segunda generación, “sería bienvenida por los grupos ambientalistas y organismos alimentarios que vieron la primera generación de biocombustibles como insostenible”.

Un informe del Instituto de Ciencia y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Barcelona corrobora los hallazgos de los científicos británicos al sostener que “el uso de biocombustibles conlleva un impacto negativo tanto económico, social, como medioambiental”. Daniela Russi, responsable del estudio, dijo que uno de los inconvenientes para producir combustible a partir de material orgánico es que “este sistema implica un alto uso de fertilizantes, pesticidas y maquinaria, ya que con métodos agrícolas menos intensivos, la producción sería mucho menor y los requerimientos de tierra y costos serían mucho más altos".

Esto favorece a empresas de biotecnología dedicadas a mejorar el rendimiento de cultivos como Monsanto toda vez que comercializa semillas más resistentes que las naturales. El lobby a favor de los biocombustibles podría venir del lado de este tipo de grupos que encuentran en la producción de energía un nicho para incrementar sus ganancias. Así evitarían las regulaciones ambientales que se oponen al cultivo de semillas modificadas ya que no se destinarán al consumo humano o animal.

Párrafo aparte, Russi agrega que el sistema de producción de biocombustibles “requiere además del uso de combustibles fósiles (carbón y petróleo) tanto durante las fases de producción como en el transporte desde y hacia las plantas de procesamiento". Esto revela que el proceso de transformación de materia orgánica en biocarburantes conlleva el consumo de energía que se genera con combustibles derivados del petróleo. "Curiosamente”, indica Roberto Cunningham, director general del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, “surge entonces la singularidad de que la producción del biocombustible requiere el consumo del mismo tipo de combustible que se pretende reemplazar”. Lo que echa por tierra cualquier esfuerzo por reducir la dependencia de combustibles fósiles. Para obtener etanol, según Ramón Cota Meza, analista político mexicano, se “requiere calor proveído por hidrocarburos, unas ocho veces más que el necesario para convertir hidrocarburos en gasolina”.

Otro problema de gran magnitud es que las materias primas que se utilizan para alimentación competirán con su uso energético. Las áreas de cultivo deberían ser destinadas para alimentar a las poblaciones y para conservar los bosques; sin embargo, la potencial demanda de productores de biocombustibles incrementaría el precio de muchos alimentos generando presiones inflacionarias y dificultando los esfuerzos en pro de mitigar el hambre en el mundo. Esta poderosa razón es suficiente para reconsiderar las irresponsables políticas que impulsan el consumo de combustibles alternativos. La competencia entre industrias alimentarias y energéticas desataría una gran escasez de productos de primera necesidad. Los beneficiados serán indudablemente los agricultores que orienten sus cultivos hacia la caña de azúcar, trigo, maíz, soja, etc. Del lado de los perdedores estarían los consumidores y gobiernos abocados a combatir el alza en el precio de los alimentos. Además hay que agregar a las industrias alimentarias y de bebidas puesto que sufrirían directamente el impacto con el alza de los granos y la caña de azúcar. Tampoco hay que excluir que muchos ganaderos (que alimentan a sus animales con la misma materia prima) sentirán el incremento de sus costos.

El incentivo adicional de sembrar maíz, caña de azúcar, soja o trigo podría ser suficiente para que productores ajenos al manejo de esos cultivos reorienten la producción en sus campos. Esto significa que muchos agricultores pueden verse tentados a cambiar sus sembríos de hortalizas, tubérculos y frutas por productos más rentables como los mencionados. El efecto de ese cambio aumentaría la escasez de tomates, patatas, etc. y repercutiría en la inflación.

"El mundo necesita urgentemente un plan para lidiar con la gran batalla que se librará entre los alimentos y los combustibles. Como el mayor productor y exportador de grano del mundo y el segundo fabricante de etanol, EE UU es el país que debe poner el mayor empeño en buscar una solución a un problema que provocará el caos en el mercado mundial de alimentos", dice tajantemente Lester Brown, director del Earth Policy Institute, y reconocido experto en temas medioambientales mundiales. “El incremento del precio de los alimentos es un fenómeno que puede extenderse a todos los países en desarrollo y dependientes de las importaciones de granos” dice Brown poco antes de partir hacia la cumbre de Davos donde disertó sobre el tema.

La situación es para alarmarse ya que el precio de varios granos se ha incrementado como es el caso del maíz y del trigo, por citar a dos productos que conforman la dieta de millones de personas. Si los subsidios estadounidenses de por si perjudicaban la canasta de alimentos, la reorientación de las cosechas de maíz hacia la producción de etanol originaría un alza desmesurada sin precedentes. Esto podría suceder, es decir, una crisis alimentaria, si la cosecha de maíz estadounidense, que representa el 40% de la producción mundial y el 70% de las exportaciones, se destina a la fabricación de etanol.

EE UU está embarcado junto con Brasil a consolidar su dominio en el mercado de energías renovables para depender menos del petróleo, pero corre el riesgo de desestabilizar la macroeconomía con el aumento de la inflación. El boom de los biocombustibles todavía no ha llegado, pero sí sus devastadores consecuencias sobre los precios de los alimentos. La crisis más importante en ese sentido fue la que vivió México con el alza del precio de la tortilla elaborada del maíz. El incremento fue de tal magnitud que generó protestas y movilizaciones por todo el país azteca, y llevó al Gobierno de Felipe Calderón a congelar el precio de ese producto. El motivo fue alza del precio internacional del maíz que creció 50%, debido a un fuerte incremento en la demanda global para la producción de etanol.

“Si bien esto favoreció a los productores, ya que mejoraron sus ingresos por venta, también perjudicó a los consumidores (al incrementar el costo de la canasta familiar), en países como Honduras y México, donde el maíz es un insumo básico en la dieta alimenticia y un elemento clave en los mercados avícola, porcino y lechero” sostiene Mariana Martínez columnista de la BBC.

La subida se explica porque cada vez se construyen más plantas para procesar maíz para convertirlo en etanol. Este dato se debe a que la industria de biocombustibles norteamericana consumirá este año 80 millones de toneladas de maíz, contra 54,6 del año pasado. La demanda de la industria etanolera de los Estados Unidos está produciendo el desabastecimiento de granos en el mercado mundial.

Colombia también padeció el incremento del maíz, un ingrediente fundamental para fabricar productos populares como las arepas. El problema también tuvo como causa a la escasa oferta internacional de ese cultivo. Dicha situación está relacionada a la producción de etanol en países desarrollados, la cual ha disminuido las áreas sembradas de maíz blanco y ha jalonado las de maíz amarillo, a partir del cual se produce ese biocombustible.

The Wall Street Journal detalló hace unos meses que “el precio del maíz se ha duplicado en los últimos 12 meses llegando a US$ 3,66 el bushel (unidad de comercialización del grano). Y pese a una abundante cosecha en Estados Unidos, uno de los mayores productores de maíz en el mundo, los precios se están acercando a la barrera de US$ 4 por bushel, una marca que rara vez ha visitado”. Recientemente la prestigiosa revista The Economist dio a conocer que el mal clima en Canadá y China, y la mayor demanda de la industria del etanol ha elevado el precio a US$ 7.50 el bushel entregado para diciembre.

Las dificultades en el terreno alimentario no son privativas de países en vías de desarrollo ya que los incrementos también están golpeando a economías de vanguardia como España. Según el diario El País, “el precio de pollo subirá un 11%, entre 18 y 20 céntimos por kilo, al aumentar casi un 50% el valor del pienso y las materias primas”. “El sector avícola español considera que los cereales se han encarecido porque los agricultores dedican menos tierra cultivable a los consumos tradicionales que a fabricar bioetanol”.

Los precios del trigo, que también han alcanzando niveles record, elevaron los precios del pan en la Península Ibérica. Dado que el trigo representa el 70% del costo total de los insumos de la industria panificadora, el alza superará el 50% del año pasado. "Estas subidas afectan igual a todo el planeta” dicen en el Consejo Internacional de Cereales (IGC). “La aplicación de nuevos precios en países del Tercer Mundo será desastrosa", añade. Los desajustes también son sentidos en Francia e Italia donde el consumo de cereales es parte fundamental de la dieta de esos países.

Nadine McCormick, experta en Energía, ecosistemas y sustentabilidad de la World Conservation Union, explicó que "las políticas que están siendo adoptadas en varios países para promover el etanol tienen el potencial de cambiar los sistemas de producción agrícola en el mundo, especialmente en los países en vías de desarrollo, cuyas economías descansan mayormente en la agricultura. Ya hay evidencias de una creciente deforestación por la expansión del aceite de palmera, potencial biocombustible, particularmente en Indonesia y Malasia. En Latinoamérica no sólo está el caso mexicano sino también países como Costa Rica sufre una fuerte especulación en los precios de tierras con potencial de plantaciones de palmera."

China también acució el impacto del aumento de los precios de alimentos básicos. El repunte de la inflación en julio a 5.6% reflejó la subida del precio de los cereales. Esta es la tasa de inflación más alta de los últimos diez años en China. Con ello se supera el estimado inicial de 3% y compromete el crecimiento de la gran locomotora asiática.

Lo lamentable de toda esta historia es que varios países están alentando el desarrollo de un mercado para el etanol y el biodiesel gracias a exenciones fiscales como España. El Plan de Energías Renovables (PER) permite que los biocarburantes queden liberados de cargas impositivas hasta el 2010, de ahí el acelerado crecimiento que experimenta la industria del etanol y los montos invertidos. Algo similar pasa en EE UU ya que los agricultores que forman parte del programa de biocombustibles serán incluidos dentro de los paquetes de subsidios que concede el Gobierno federal, con la excepción de los biocombustibles surgidos de la producción de etanol de maíz, beneficiado actualmente por caudalosas ayudas.

Instituciones como el FMI han empezado a mostrar sus recelos frente a los biocarburantes como freno para mitigar el calentamiento global. Y motivos no le faltan ya que hasta los Bancos Centrales ven con preocupación el nuevo fenómeno al que algunos analistas han denominado como agroinflación o agflation. Sólo en EE UU el consumo de biocombustibles se han triplicado desde el 2000, según The Economist. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAMA), advirtió que semejantes "incrementos de precio están teniendo un impacto negativo en la asistencia que es capaz de brindar a la gente que no tiene suficiente comida".

ICA: Pueblos olvidados por socorristas



Una familia damnificada lava su ropa en su casa destruida (Foto: EFE)



(AFP) Dos semanas después del violento terremoto que dejó más de 500 muertos la situación sigue siendo "precaria e inaceptable" para los 12.000 habitantes de Guadalupe, un poblado marginal y olvidado por los socorristas, señaló el coordinador de Médicos Sin Fronteras (MSF).

"La ayuda en ropa, agua y víveres la están recibiendo pero, a casi dos semanas del sismo del 15 de agosto, aún no se les ha distribuido carpas y la gente vive en refugios de cartón y plástico", dijo Luis Encinas, coordinador de MSF.

Los pobladores de Guadalupe, periferia de Ica (325 km al sur de Lima), viven en la calles y faltos de higiene, acotó la fuente.

En esta localidad el 95% de las casas fueron destruidas y hubo más de 10.000 damnificados. "No tenemos como asearnos aquí, uno no se puede lavar y no existen letrinas químicas", agregó.

"Los equipos de MSF prestan servicios a una población que urge de ayuda y parece haber sido olvidada", constató el delegado humanitario.

Por su parte, el Instituto de Defensa Civil solicitó en un comunicado enviar más carpas, frazadas y alimentos, que son necesarios en la zona devastada por el sismo: las ciudades de Ica, Chincha, Cañete y Pisco.

"Se carece de carpas; sin embargo, los alcaldes han recibido rollos de plástico movilizados por Chile, los cuales serán usados como carpas provisionales", dijo el Jefe de Defensa Civil, general (r) Luis Palomino.

Fuente: RRP Noticias Perú



Miles sin ayuda tras terremoto en Perú
Internacional - Martes 28 de agosto (11:20 hrs.)
El Financiero en línea

  • Hay deficiencias en la entrega de alimentos y cobijo para 10 mil habitantes de la población de Guadalupe
  • Alan García pide a empresarios adelantar las inversiones para impulsar la ayuda a damnificados
Lima, 28 de agosto.- Miles de sobrevivientes del terremoto que asoló el sureste peruano viven en condiciones precarias, sin recibir ninguna ayuda y con necesidad de recibir tratamiento sicológico, alertó el martes la organización Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja.

En tanto, el presidente Alan García pidió el martes a las empresas privadas "adelantar las inversiones" como medio para impulsar la ayuda para las decenas de miles de damnificados de la zona.

Aunque el auxilio ha llegado a Pisco, e Ica, ciudades arrasadas por el sismo de 8 grados del 15 de agosto, Médicos Sin Fronteras envió el martes un comunicado en el que alertó que "decenas" de pequeños poblados se mantenían aislados y sin ayuda de ningún tipo, y sus residentes se encontraban durmiendo a la intemperie, apenas con agua o apenas comiendo algo. "Es increíble ver a gente durmiendo bajo árboles, sin nada, cubiertos tan solo con ropas, soportando el frío'', dijo telefónicamente el vocero de esa organización, Francois Dumont.

"Me he conmocionado al ver la situación del pueblo de Guadalupe (en los alrededores de Pisco), parece como si el terremoto hubiera ocurrido hace apenas un día'', indicó en un comunicado Luis Encinas, coordinador de emergencias de Médicos Sin Fronteras.

Encinas, explicó que en Guadalupe, una de localidad de 10 mil personas, que rodea a Pisco, "95% de las casas están destruidas, o severamente dañadas, y la gente está viviendo en las calles en condiciones terriblemente antihigiénicas... Ninguna ayuda ha llegado a Guadalupe, pese a que la cruza la autopista Panamericana''.
"Más de 10 días después tras no recibir ayuda, esta gente está sufriendo de extrema ansiedad'', indicó el comunicado, al explicar que la organización está ofreciendo ayuda sicológica a los pobladores, que se mantienen en pánico apenas se siente otra réplica.

Esa organización dijo haber recorrido la zona el lunes. Desde el día del temblor, en el que murieron al menos 540 personas, más de mil 500 heridos, y decenas de miles de damnificados, miles de hogueras alumbran por la noche los desérticos cerros que rodean a Pisco, donde habitan centenares de familia, sin agua o luz eléctrica, y sin recibir agua o alimentos de la ayuda humanitaria que se ha centrado en Pisco o en Ica.

Cientos de niños, con sus madres, ancianas cargando bebés, se mantenían a lo largo de la Panamericana, a la espera de cualquier tipo de ayuda de parte de los pasajeros de automóviles o autobuses que transitan por el lugar.
Jesús López, español, parte de la Cruz Roja internacional, en una conversación telefónica desde los alrededores de Ica, alertó que la ayuda para "miles de personas es totalmente ineficiente, hay mucha gente viviendo en la intemperie''.
En tanto, el presidente García, pidió el martes a los empresarios "adelantar'' sus inversiones para evitar que el crecimiento económico del país, que en el 2006 fue del 8%, se vea seriamente afectado por los efectos colaterales del sismo, que dejó sin empleo a un número todavía no cuantificado de personas, pero en cifras preliminares organismos del estado han hablado de por lo menos 50 mil.

"Hay que trabajar más, invertir más, y generar más empleo, que es la mejor manera de responder a los desastres naturales'', dijo el mandatario.

El gobierno ha creado el Foro de Reconstrucción del Sur (Forsur), y designó al empresario Julio Favre como presidente del organismo, encargado de diseñar y ejecutar un plan para impulsar la restauración en la zona.

Las críticas negativas a la Defensa Civil de Perú se han incrementado estos dos días, al ser evidentes la deficiencia que ha tenido ese organismo en su reacción y organización por el desastre, mientras cientos de toneladas de ayuda se mantienen en bodegas, aeropuertos, o bodegas, sin llegar a los afectados.

(Con información de AP/MVC)

Terremoto en Pisco: Proyección oficial de crecimiento se reduce a 7.2%

Los daños causados en infraestructura pública y privada por el último terremoto han obligado al Ejecutivo a reducir su proyección de crecimiento para este año de 7.5% a 7.2%, informó el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza.

"La fortaleza de la economía va a permitir afrontar esta terrible tragedia de una manera muy efectiva. Veníamos creciendo a muy buen ritmo. Estábamos revisando los pronósticos del Producto Bruto Interno (PBI) al alza (de 7% a 7.5%), pero el desastre natural en el sur implica una reducción neta de 0.3% del producto", dijo.

Carranza explicó que en la región Ica los sectores más afectados por el terremoto han sido el de servicios y el comercio y, en menor medida, la manufactura y agricultura.

Por ello, destacó la implementación del fondo de reconstrucción que ya cuenta con S/.175 millones aproximadamente, a los que se sumarán las contribuciones que puedan efectuar los gobiernos subnacionales con el canon. "En el presupuesto del 2008 vamos a poner todos los recursos necesarios para poder enfrentar la reconstrucción", agregó en RPP.
En ese sentido, reconoció que en las citadas actividades se registrará en el corto plazo un problema de "empleabilidad", el cual será subsanado parcialmente con el inicio del programa de trabajo temporal Construyendo Perú y la mano de obra que demandarán las obras de reconstrucción.

A renglón seguido, precisó que para evitar un corte en la cadena de pagos, el gobierno ha dispuesto la reprogramación de deudas en las zonas afectadas hasta el 31 de marzo del 2008. Asimismo, añadió, se ha facilitado una línea de crédito por S/.50 millones del Banco de la Nación a las cajas municipales y rurales para que puedan cumplir con los damnificados.

Se vienen créditos directos
& Los ministerios de Economía y Finanzas (MEF) y de la Producción están evaluando crear un programa de créditos directos para los pescadores artesanales que resultaron damnificados por el sismo del pasado 15 de agosto, añadió Carranza. "Estamos conversando con el ministro de la Producción, Rafael Rey, para salir con un programa de créditos directos, a través de Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (Fondepes), para ayudar a los pescadores artesanales", dijo.

MAS DATOS
Carranza estimó que la reconstrucción de la infraestructura pública en las provincias damnificadas demandará unos US$220 millones, de los cuales US$60 millones corresponden a la rehabilitación de colegios y otros US$30 millones al subsidio directo que se entregarán a las familias que perdieron sus viviendas (S/6,000 por cada casa). Los daños causados en infraestructura pública y privada por el último terremoto han obligado al Ejecutivo a reducir su proyección de crecimiento para este año de 7.5% a 7.2%, informó el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza.

"La fortaleza de la economía va a permitir afrontar esta terrible tragedia de una manera muy efectiva. Veníamos creciendo a muy buen ritmo. Estábamos revisando los pronósticos del Producto Bruto Interno (PBI) al alza (de 7% a 7.5%), pero el desastre natural en el sur implica una reducción neta de 0.3% del producto", dijo.
Carranza explicó que en la región Ica los sectores más afectados por el terremoto han sido el de servicios y el comercio y, en menor medida, la manufactura y agricultura.

Por ello, destacó la implementación del fondo de reconstrucción que ya cuenta con S/.175 millones aproximadamente, a los que se sumarán las contribuciones que puedan efectuar los gobiernos subnacionales con el canon. "En el presupuesto del 2008 vamos a poner todos los recursos necesarios para poder enfrentar la reconstrucción", agregó en RPP.
En ese sentido, reconoció que en las citadas actividades se registrará en el corto plazo un problema de "empleabilidad", el cual será subsanado parcialmente con el inicio del programa de trabajo temporal Construyendo Perú y la mano de obra que demandarán las obras de reconstrucción.

A renglón seguido, precisó que para evitar un corte en la cadena de pagos, el gobierno ha dispuesto la reprogramación de deudas en las zonas afectadas hasta el 31 de marzo del 2008. Asimismo, añadió, se ha facilitado una línea de crédito por S/.50 millones del Banco de la Nación a las cajas municipales y rurales para que puedan cumplir con los damnificados.

http://www.correoperu.com.pe/paginas_nota.php?nota_id=54205&seccion_nota=12

Pisco: Zar de la reconstrucción con un pasado para-militar.

Comprometedoras revelaciones sobre los vínculos del zar de reconstrucción con Julio César Mezzich y sus actividades con grupos antisubversivos irregulares.
La historia desconocida del "Zar" Julio Favre
La historia oculta de Julio Favre no queda ahí y trae grandes sorpresas.
EL DATO

La investigación sobre Favre nos trajo otra sorpresa: fue miembro de uno de los grupos más radicales de la izquierda peruana, llamado Vanguardia Revolucionaria Proletario Comunista, de tendencia maoísta, en el que militó junto con Julio César Mezzich, cuyo jefe político era el arquitecto Eduardo Figari. Esta facción encabezada por Julio César Mezzich se pasó a Sendero Luminoso. Hoy dos de ellos, Favre y Figari, integran el cuestionado Forsur. Continuará.
¡Cuidado con Julio Favre! Ésta es la observación que nos hizo un ex miembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, respecto al designado presidente del Fondo de Reconstrucción del Sur (Forsur). No se trata de sus negocios, sus deudas o los juicios de Indecopi sobre concertación de precios. Es sobre su vinculación con grupos paramilitares en la segunda mitad de los años 80 y comienzos de los 90, encargados de la identificación y eliminación de personas consideradas como subversivas, precisamente, los delitos de lesa humanidad por los que se pretende extraditar al prófugo Alberto Fujimori.

Una historia oscura que cuestiona fuertemente la decisión presidencial de escoger a Favre para ponerse al frente de una responsabilidad que requiere una gran entereza moral.

Hacia el final del primer gobierno de Alan García, se acrecentó el nivel de violencia política y el número de asesinatos selectivos a cargo de grupos terroristas de Sendero Luminoso en diversas partes del país. Una de las zonas más castigadas fueron las provincias del norte de Lima. En Huaura se asesinó al dirigente del PPC y empresario agrario Javier Puiggros.

Fue entonces que se iniciaron los contactos con los servicios de Inteligencia y con la base de la Marina de Guerra para ha­cer frente a la amenaza. Favre se convirtió en el representante de un grupo de empresarios locales que reunieron una bolsa y abundante información sobre los que serían los senderistas del norte chico. Según relato de uno de los participantes de estas reuniones, los acuerdos a los que se fue llegando implicaban que se harían acciones de identificación, seguimiento, captura, eliminación física y decapitación de los senderistas (o de los que se les considerara como tales), lo que se cerraba con una sesión de fotografía de las cabezas para confirmar que se había cumplido con el objetivo.

La Marina habría puesto a disposición elementos de infantería que actuaban en sus tiempos de franco, usando sus armas de reglamento, gozando de re­compensas por parte de los em­presarios coordinados por Favre. Esta operación macabra llevaba el ingenuo título de "cabecitas peinadas", porque en su mo­mento culminante se procedía a arreglar los cráneos cercenados. Pre­guntado sobre este caso el periodista y escritor Ricardo Uceda, autor de Muerte en el Pentágono, indicó conocer el caso de las "cabecitas peinadas", aunque no llegó a establecer la conexión con ninguno de los empresarios implicados.

Fujimori
A comienzos de los 90, Julio Favre es nombrado por la Con­fiep como responsable de autodefensa. ¿Qué credenciales podía ex­hibir un especialista en pollos, ga­llinas y maíz, para hacerse de tan delicado cargo? El gobierno de Fujimori y en particular Vla­di­miro Montesinos desarrollaron una serie de reuniones que se denominaban las "mesas de los miércoles" en las que se trataban los temas de la subversión. Favre se hizo parte del elenco y fue en­cargado de coordinar acciones para el norte chico. No hay que olvidar que fue en Huacho que desapareció, en junio de 1992, el periodista radial Pedro Yauri Bus­tamante, secuestrado por seis en­capuchados del Grupo Colina.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación

Diario La Primera

martes, 28 de agosto de 2007

ONU pide 37 mdd para ayudar a damnificados del terremoto en Perú

Dicha cantidad servirá para cubrir un período de seis meses y se estableció con base en las evaluaciones de los equipos de expertos de Naciones Unidas que se desplegaron en las zonas de desastre.


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El sismo de 7.5 grados en la escala de Richter causó 514 muertos. Foto: AP



Naciones Unidas.- La Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió hoy a la comunidad internacional que aporte 37 millones de dólares para ayudar a más de 200 mil personas afectadas por el terremoto que asoló la costa de Perú el pasado 15 de agosto.


La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) fue la encargada de hacer el llamado este martes e indicó que las principales necesidades de los damnificados por el momento son servicios médicos, agua, alimentos, carpas y mantas.


La cantidad requerida servirá para cubrir un período de seis meses y se estableció con base en las evaluaciones de los equipos de expertos de Naciones Unidas que se desplegaron en las zonas de desastre.


El sismo de 7.5 grados en la escala de Richter causó 514 muertos y más de mil heridos, además de destruir hospitales, escuelas, edificios de gobierno y 37 mil viviendas, y dejó a unas 56 mil familias sin hogar.


La semana pasada, el Fondo Central de Respuesta a las Emergencias (CERF) de Naciones Unidas aprobó un desembolso de 9.6 millones de dólares para asistencia inmediata a la población afectada.


Esos recursos se están destinando a la creación de albergues y campamentos temporales, así como a la distribución de agua potable, víveres, servicios sanitarios de salud, educativos, y empleo provisional.


Estos casi 10 millones se restarán a la cantidad pedida este martes. De los 27.4 millones de dólares que se necesitan 592 mil dólares se destinarán a la coordinación, 2.6 millones a la ayuda inmediata, 4.8 millones a la educación, 3.8 al empleo de urgencia y 787 mil a los servicios de telecomunicaciones.


Otros 10 millones se destinarán a la compra de alimentos, más de un millón a la salud, 790 mil a la protección especial de los menores, 126 mil para la seguridad, 580 mil para refugios y campamentos y casi un millón y medio para agua y saneamiento.


Según los cálculos de la OCHA, unas 200 mil personas deberán vivir distribuidas en 40 campos de refugiados al menos durante tres meses.


Tras el terremoto, agencias de la ONU como Unicef (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) prestaron ayuda de emergencia para los más de 150 mil jóvenes afectados por el desastre y para reconstruir las cerca de 450 escuelas dañadas.


Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) está asistiendo a 80 mil personas y ayudando a reparar la infraestructura agrícola afectada, centrándose en las áreas rurales castigadasd por el sismo.

Notimex

Jueces chilenos postergan emisión de fallo de extradición de Fujimori a Perú

(AFP) Los jueces de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Chile postergaron este martes la emisión del fallo final e inapelable de extradición del ex presidente peruano Alberto Fujimori, informó el presidente del panel judicial, Alberto Chaigneaux.

"No hay acuerdo y mientras no haya acuerdo no puede haber fallo", dijo a periodistas Chaigneaux, presidente de la Segunda Sala.

El magistrado, no obstante, afirmó que los jueces están "tratando de hacer todo lo posible para zanjar el tema cuanto antes", al tiempo que reconoció que un fallo de tal magnitud no era posible "fallarlo en un solo día".

Los cinco jueces que integran la decisiva segunda sala se reunieron este martes para concordar el fallo, pero sólo lograron revisar uno de los 12 cuadernos en que los que está sustentado el pedido de Lima, según fuentes consultadas por la AFP.

El ex presidente, quien aguarda la resolución final sobre el caso bajo arresto domiciliario, está en Chile desde noviembre 2005.

domingo, 26 de agosto de 2007

Aug. 26: Evento to Help Victims Earthquake Peru / Evento para Ayudar Victimas Terremoto Peru

Excuse us if you have received this e-mail already. This is a bilingual message and the Spanish version is at the end.
Discúlpenos si usted ya ha recibido este e-mail antes. Este es un mensaje bilingüe y la versión en español esta al final. Por favor circular

EVENTO CULTURAL PRO-FONDOS
PARA VÍCTIMAS DEL TERREMOTO EN PERÚ

Domingo 26 de agosto de 2007.
1:30 pm a 6:00 pm

Wesley United Methodist Church
5312 Connecticut Avenue NW
Washington, DC 20015


VER MAPA

Por favor únase a este esfuerzo comunitario para recolectar fondos de emergencia para ayudar a miles de personas que han sido afectadas por el reciente terremoto en Perú.

Venga y disfrute de grupos de música y danza, comida y bebidas de Latino América y los EEUU.

Donaciones individuales de $5 o más serán gratamente apreciadas. Para su conveniencia podemos aceptar efectivo, cheques personales y donaciones seguras online con tarjetas de crédito. Gracias!

Ropa, comida y medicinas serán aceptadas, pero preferimos enviar dinero para ser invertido localmente en el área afectada.


Los fondos recaudados van a beneficiar a las victimas del terremoto en Perú a través de los esfuerzos de las siguientes organizaciones:


- Cruz Roja Americana
- LUNDU Centro Afro Peruano de Estudios y Promoción a través de MADRE
- El Consulado de Perú también va a recibir donaciones directamente en efectivo y cheques personales.



GRACIAS EN NOMBRE DEL PUEBLO DE PERÚ!

Este evento es organizado por el Centro para la Educación y el Desarrollo Humano Manuel Zapata Olivella con el apoyo de la Iglesia Metodista Unida Wesley y con la colaboración de las organizaciones: CASA de Maryland, Unidos por Perú, Asociación Cultural Milpa y Grupo de Inmigrantes Nativos/Indígenas de los Andes y del Comité de Consulta del Consulado de Perú.

Carlos A. Quiroz, Humberto Garcés, o Rev. Whit Hutchison
Tel. 202-966-5144 o e-mail: manuelzapataolivellacenter@gmail.com

El Centro para la Educación y el Desarrollo Humano Manuel Zapata Olivella es un una organización sin fines de lucro que ofrece clases de inglés, alfabetización en español e idioma español. El objetivo de este centro es de proveer una oportunidad de educación, conocimientos para la vida, construcción de la capacidad de trabajo, y desarrollo de liderazgo en la comunidad inmigrante del área de Washington, DC.


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FUNDRAISING CULTURAL EVENT
TO HELP VICTIMS OF EARTHQUAKE IN PERU
Sunday August 26, 2007
1:30 pm to 6:00 pm

Wesley United Methodist Church
5312 Connecticut Ave, NW
Washington, DC 20015

SEE MAP


Please join us for this community effort to collect emergency funds to help thousands of people who were affected by the recent earthquake in Peru. Come and enjoy music and dance groups, food and refreshments from Latin America and the U.S.

Individual donations of $5 or more are greatly appreciated. For your convenience we can accept cash, personal checks and safe online donations with credit cards. Thank you! (Clothes, food or medicines will be accepted, but we prefer to send funds to be invested locally in the affected area).

Proceeds will benefit earthquake victims in Peru through efforts of the following organizations:

Center of Afro Peruvian Studies and Promotion - MADRE

The Consulate of Peru will be also receiving donations directly with cash and personal checks.



Thank you in the name of the people of Peru!

This event is organized by the Manuel Zapata Olivella Center for Education & Human Development with the support of Wesley United Methodist Church and in collaboration of the non-profit organizations: CASA de Maryland, Unidos por Peru, Milpa Cultural Association, and Group of Native/Indigenous Immigrants from the Andes; and the Consultation Committee of the Consulate of Peru.

For additional information please contact:
Carlos A. Quiroz, Humberto Garces, or Rev. Whit Hutchison
Tel. 202-966-5144 or by email: manuelzapataolivellacenter@gmail.com

About the Organizers

The Manuel Zapata Olivella Center for Education and Human Development is a non-profit center which offers English classes, Spanish literacy, computer skills, basic math, and Spanish for non-Spanish speakers. The objective of the Zapata Olivella Center is to provide educational opportunity, life skills, work-related capacity building, and leadership development to the immigrant community in the Washington, DC metro area.

viernes, 24 de agosto de 2007

Bush compara Iraq con Vietnam


No es la primera vez que el presidente norteamericano, George W. Bush, compara la ocupación de Iraq con la guerra de Vietnam pues en dos oportunidades nombró aquel conflicto para hacer algún descabellado paralelo. La primera ocasión que Bush mencionó tal comparación se produjo en octubre de 2006 cuando admitió, a un periodista de la cadena ABC, que la situación en Iraq podría ser similar a la de Vietnam en 1968, tras la ofensiva de Tet, que los historiadores consideran un punto de inflexión hacia la retirada norteamericana del país asiático. En la entrevista reafirmó su convicción de no retirar las tropas y criticó a sus detractores demócratas.

La siguiente alusión tuvo lugar durante su gira por el Sudeste asiático, en la que paradójicamente arribó a suelo vietnamita para asistir a una cumbre de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico). En Hanoi reveló a la prensa que EE UU no perdería la guerra si no abandonaba (como lo hizo en Vietnam) y pidió paciencia, como ahora, porque revertir las cosas “llevará mucho tiempo”. Esto fue en noviembre de 2006.

Con este historial a cuestas, no resulta sorprendente que Bush apelara nuevamente al fantasma de Iraq para justificar la presencia militar de su país en Oriente. Cabe recordar que hace menos de un año se emplearon similares argumentos para alertar que el repliegue estadounidense desataría una guerra sectaria sin cuartel y que crearía un caos por toda la región. Los estrategos de la Casa Blanca recurren a temores del pasado y similitudes forzadas para buscar apoyo entre las masas más desconcertadas.

Ahora bien, equiparar Vietnam con Iraq es plausible si nos centramos exclusivamente en la participación norteamericana en ambos conflictos, es decir, en sus pésimas planificaciones, desempeños y performance ya que por lejos excedieron todos los cálculos iniciales. No es posible, por ende, cotejar las causas ni las consecuencias (las de Iraq aún son inciertas) toda vez que las dos guerras tuvieron contextos disímiles. Además, resulta aventurado pronosticar que a raíz de la retirada, Oriente Medio caerá en manos de extremistas pues tal profecía no se cumplió en el caso de Indochina. La parte sur de Asia no sólo no se desestabilizo tras la salida de EE UU, sino que prosperó al adoptar el modelo capitalista.

A todas luces resulta temerario sostener semejantes argumentos. Por ello no tiene mucho asidero extender la presencia del Pentágono para detener la propagación del radicalismo islámico, que dicho sea de paso, ha crecido gracias a la intervención norteamericana en la región más conflictiva del planeta.

Evocar en estos momentos el trágico recuerdo de Vietnam, la mayor derrota militar de EE UU, se hace para ocultar el impacto de interesantes revelaciones de un informe de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) sobre la ineficacia de la Agencia para combatir a Al Qaeda e impedir el atentado del 11–S. Como las fallas de inteligencia pueden salpicar a la Casa Blanca -pues el ataque se produjo en el primer mandato de Bush-, el presidente estadounidense desató la polémica al mencionar una vez más la inexistente comparación.

Vietnam representó una dura derrota militar para EE UU, pero no una estratégica, porque la región del Sudeste asiático tiene una economía abierta. En cambio la guerra de Iraq representa lo contrario ya que hubo una victoria militar, pero se vislumbra una estrepitosa derrota política por no conseguir los objetivos (de asimilar culturalmente Oriente a Occidente, acabar con el fundamentalismo islámico y asegurar el suministro de petróleo al minimizar el riesgo político). Cualquier comparación, a la luz de lo expuesto, carece de sustento histórico pues en Iraq las milicias extremistas y nacionalistas no tienen el respaldo de grandes potencias como lo tuvo el Vietcong de la Unión Soviética y China. El apoyo con el que cuentan los radicales chiíes, por ejemplo, proviene de Irán. Otros grupos y facciones reciben recursos de Arabia en el caso de los sunitas. En Vietnam hubo un ejército regular, el Vietnam del Norte, que enfrentó a las tropas norteamericanas al igual que una guerrilla.

En lo que puede haber una posible comparación es el desamparo en el que quedarían los iraquíes y su gobierno tras la salida estadounidense. La situación es equiparable dada la precariedad del ejecutivo para instaurar el orden. La iraquización del conflicto, que consiste en entregar a las autoridades la responsabilidad de la pacificación también será un paso previo que guardará mucha similitud con la vietnamización, es decir, con la entrega de la guerra al ejército de Vietnam del Sur.

Un dato que salta a la vista y revela la gran diferencia entre ambas ocupaciones es la cantidad de bajas que la guerra de Vietnam produjo en las filas estadounidenses. En Vietnam se estima que perdieron la vida cerca de 58.000 soldados; mientras que en Iraq las muertes llegan a 3.700 desde el 2003.

También se debe destacar que en Iraq existe una marcada división entre las distintas etnias, acentuada indudablemente por el conflicto. Cosa que no ocurría en Vietnam por ser un país homogéneo, es decir, de similar composición racial y cultural.

Es interesante la percepción que tiene el estadounidense promedio de la guerra al calificar esa empresa como inmoral por no tener justificación en un 54%, según la CNN. Este dato echa por la borda los intentos de Bush de apelar a la guerra de Vietnam para ganar respaldo entre los conservadores.

En términos humanitarios la descabellada operación ha causado al menos medio millón de muertos según algunos sondeos conservadores. En desplazados la cifra alcanza los dos millones, en su mayoría refugiados en Siria, Jordania, Irán y Europa, en menor medida.

Lo que se puede inferir de las palabras de George W. Bush en su discurso a la Convención de Veteranos de Guerra es que está preparando el terreno para una retirada gradual de las tropas. Al decir que EE UU no se irá está enviando diversas señales a varios actores, según su grado de participación e involucramiento en el conflicto. El primer mensaje está dirigido obviamente al público estadounidense deseoso de ver a sus soldados en casa. En la medida que se haga efectivo el plan del jefe de Estado mayor, Peter Pace, divulgado por Los Angeles Times, de remover a la mitad de los efectivos destacados en Iraq (bajo el argumento de dar mayor flexibilidad a las Fuerzas Armadas para afrontar nuevas amenazas), la Casa Blanca ganará algo de alivio si opta por una posición intermedia entre la retirada total o la permanencia indefinida. Esta visión colisiona con la del responsable militar para Iraq, el general David Petraeus, quien considera mantener el número de tropas actuales.

Una probable interpretación del choque de estas dos visiones opuestas es que se quiere presionar al primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, por su mayor independencia. A cierto sector de la política norteamericana el desempeño de Al Maliki no sólo decepciona, sino que enerva al mostrar mayores acercamientos con Siria e Irán. Parece ser que las altas esferas le han bajado el pulgar y promueven su cambio dado que su coalición de gobierno se ha roto (17 de los 40 ministros han renunciado o han decidido boicotear su gabinete), lo que ha dejado a los sunitas sin representación. De hacerlo se echaría por tierra el argumento del Iraq libre y democrático que promueve EE UU toda vez que estaría amparando un golpe de estado. Al Maliki también es cuestionado por las agencias de inteligencia en un informe elaborado en forma conjunta por16 dependencias del ejecutivo estadounidense. En concreto, el informe titulado “Perspectivas para la estabilidad de Iraq”, carga contra el primer ministro calificándolo de incapaz para lograr la paz y estabilidad de su país. El gobernante iraquí respondió los cuestionamientos con inusual dureza al afirmar que "nadie tiene el derecho de imponer condiciones a un gobierno electo" y que su gobierno puede encontrar amigos en cualquier parte (incluido Irán), según la BBC.

La proximidad de la fecha de evaluación de la estrategia en Iraq (en setiembre) permite a la Casa Blanca jugar con un calendario de retirada, que de efectuarse, complicaría aún más la debilitada posición de Al Maliki. Al respecto, John Warner, senador republicano en el Comité de Fuerzas Armadas indicó que “es necesario que el presidente Bush anuncie el mes próximo una retirada inicial de tropas, como forma de espolear al Gobierno iraquí a que actúe”. El senador de Virginia, que ya había pedido la destitución de Al Maliki, sugirió una retirada de unos 5.000 soldados para Navidad.

La polémica campaña de Pisco 7.9


Agradecer a los donantes extranjeros con una botella de pisco que recuerda el terremoto en el sur del Perú no es una buena idea por donde se lo mire. Es más, hasta puede ser contraproducente a efectos de comercializar el producto de bandera nacional, ya que podría alegarse que Perú y sus productores de pisco se valen de una tragedia para promocionar su bebida. El despropósito de aprovechar la desgracia propia de ninguna forma puede ser bien visto, ni suma como estrategia para posicionar el pisco en distintos mercados mundiales. Así que no es ético echar mano de un catastrófico suceso, que tuvo mucha cobertura noticiosa internacional, para incrementar, de “contrabando”, las exportaciones no tradicionales de un país.

Otras naciones que han vivido hechos similares, sean desastres naturales o provocados por seres humanos (recordar el fatídico 11-S), no apelaron a sus dramas internos y conmociones para vender sus productos u ofrecerse como atractivos destinos turísticos. De ahí que sea una broma de muy mal gusto encontrar titulares en los que destaca el ministro de la Producción de Perú ofreciendo orondamente su bebida.

El Gobierno peruano ni siquiera ocultó el propósito antes descrito pues en una nota de prensa, según el diario El Comercio de Perú, el objetivo consiste “en posicionar a la ciudad de Pisco como la cuna de nuestro licor”. La innoble intención de las autoridades peruanas era aprovechar la atención mediática que causó el Perú (a raíz del desastre del 15 de agosto) para zanjar el debate acerca del origen del pisco, que también disputa Chile. El país de la estrella solitaria tiene a su favor haber introducido sus vinos de gran calidad en mercados muy exigentes. Esto impulsó, indudablemente, las ventas de su aguardiente. A ello se agregó una agresiva estrategia comercial, en la que Chile lleva varios cuerpos a los demás países del hemisferio, con la que consolidó, a través de tratados de libre comercio, el posicionamiento de diversos productos, entre ellos, su pisco.

El oportunismo de los peruanos es indudablemente mezquino, porque en lugar de desarrollar un plan o estrategia de marketing para vender su pisco, recurren a un hecho lamentable que le ganó solidaridad del mundo. Con ello pretendían ahorrar una buena cantidad de recursos en publicidad y asesoramiento especializado, que dicho sea de paso, son las únicas herramientas para insertar efectivamente el licor que los identifica.



Estrategia de posicionamiento


Si los funcionarios y empresarios incaicos deseaban colocar su licor deben ser un poco más ingeniosos y no apelar a tragedias humanas pues su impacto es relativo y de corto plazo. Por ello deben enfocarse en estrategias conjuntas y no escatimar esfuerzos para llevar a su pisco a los consumidores de mayor poder adquisitivo.

Una buena estrategia debe posicionar al pisco como puerta de entrada al país, como un atractivo cuya calidad genere deseos de visitar el Perú o comprar otros productos de dicha procedencia. El asunto es vender una experiencia (por medio del pisco) que debe complementarse con la comida y la variada geografía que ofrece.

Para lograr lo anterior se necesita llegar a los hogares de los consumidores europeos y estadounidenses, y la única forma de hacerlo es a través de medios visuales como el cine y la televisión. Pero la publicidad no debe ser esporádica o de poca recordación, sino que debe invertirse en figuras consolidadas de la pantalla grande para habituar al ciudadano occidental a consumir pisco. La razón para apostar por celebridades consiste en que estas son modelos de referencia cultural y por ende de consumo. La influencia del cine está probada al punto que se realizan campañas para eliminar la presencia de cigarrillos en las películas. Ello habla muy bien del poder de penetración de los medios en las audiencias pues orientan sus decisiones de consumo. Para bien o para mal, el grado de atención que tiene tanto el cine como la televisión es suficiente para lograr la mayor recordación posible de la denominación de origen del pisco.

Un punto esencial luego de adoptar esta estrategia consiste en contratar a la estrella indicada. Ello representa el mayor desafío toda vez que su imagen debe estar asociada al público al cual se dirige la bebida en cuestión. Desde ese punto de vista sería estupendo que en las películas de la saga de James Bond, el espía tome un pisco y diga que es tan bueno como el martini seco que suele beber.

Con esta idea se pretende acelerar un proceso que tomó varias décadas al tequila mexicano. A saber, México tardó poco más de treinta años en posicionar su licor en Estados Unidos. Ello fue posible gracias a dos factores: la gran cantidad de migrantes que viven en el país del norte (que difundieron sus hábitos y productos de consumo) y la gran afluencia turística que recibe el país azteca proveniente de Norteamérica. Dada su proximidad geográfica, ambos elementos fueron determinantes para incrementar la demanda de tequila.

Perú, a diferencia de México, no tiene la ventaja de limitar con EE UU ni posee una gran colonia capaz de influenciar en el paladar y gusto de los estadounidenses. Esto revela que deben buscarse otras formas para conseguir el mismo efecto. Entonces, no se debe permitir que la inercia o las fuerzas del mercado lo resuelvan todo, porque ello implicaría esperar una buena cantidad de años antes de ganar aceptación en las plazas occidentales. No hay que dejar ese trabajo al azar porque la calidad de un producto no basta para venderse, sino de la forma en que es percibido, esto es, de la marca o imagen que proyecta para satisfacer una necesidad. El pisco debe convertirse en una marca si desea competir con el tequila, el vodka y otras bebidas alcohólicas de gran difusión.

Si en algo puede contribuir el pisco es que puede presentar las potencialidades del Perú en todo sentido, y no sólo en lo turístico o gastronómico. Para que ello suceda hay que uniformizar la producción y presentación del licor, añadiendo ilustrativos folletos sobre el Perú con direcciones electrónicas que ofrezcan mayor información sobre sus atractivos.