jueves, 13 de septiembre de 2007

Delincuencia: Mensaje efectista del Presidente García.

El Jefe del Estado, Alan García Pérez, anuncia que se incautarán bienes de delincuentes y narcotraficantes. Declaración rimbombante apunta a mantener su terremota popularidad.



La REPÚBLICA-PERU.-El presidente de la República, Alan García, anunció ayer que se iniciará en breve “una enérgica acción” policial en la lucha contra la delincuencia con la incautación de bienes a criminales y narcotraficantes.

"Que el pueblo y las encuestas me aplaudan"


“En los próximos días, la Policía, el Ministerio del Interior, y seguramente con la Fiscalía de la Nación, iniciarán una enérgica acción, como lo he solicitado, contra el lavado de dinero y para capturar con la nueva Ley de Pérdida de Dominio los bienes de los delincuentes y los bienes de los narcotraficantes”, dijo.

Agregó que el trabajo desplegado por la institución policial es de mediano plazo, pero que gracias a su constancia y persistencia, confía en que las organizaciones criminales retrocederán progresivamente.

Avances en seguridad
En conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, junto al ministro del Interior, Luis Alva Castro, el Dignatario consideró que esos resultados serán también un capítulo muy importante en la lucha contra la corrupción en nuestra patria.

El Jefe del Estado destacó, en ese sentido, los logros obtenidos por la Policía Nacional cada quince días y que el alto mando expone desde la Casa de Gobierno.

“Esto pone al alcance del público informaciones importantes para ir construyendo cuáles son los pasos de la transformación de la Policía Nacional en su nueva estructura de distritalización y en las acciones que permanentemente lleva a cabo”, manifestó el presidente García.

Resaltó, por ello, los avances significativos que la institución policial logra, pese a algunos problemas, como la anulación de licitación de patrulleros.

“El tiempo que se puede demorar en adquirir esos patrulleros, seguramente, incomodará a algunos analistas, pero es mejor hacer las cosas con pulcritud, transparencia. A veces es mejor demorar para alcanzar mejores resultados”, refirió.

La persistencia de la Policía hará que la delincuencia y el narcotrafico retrocedan.

1 comentario:

HUGO MULLER SOLON, ABOGADO, CREADOR DE LA POLICIA COMUNITARIA Y EX - DEFENSOR DEL POLICIA dijo...

“DISTRITALIZACION, EL PATRULLERO DE MI BARRIO”, LA TEORIA DE LA “VENTANAS ROTAS” Y LA “TOLERANCIA CERO”.
Son respuestas a la inseguridad ciudadana que no garantizan eficacia en sus resultados

Por:
Enrique Hugo Muller Solòn
Abogado
Ex – Defensor del Policía (2005 – 2006)
mullerabogados@hotmail.com

El problema de la inseguridad en el PERU, viene provocando, entre otros muchos efectos, la elaboración y aplicación improvisada y difusa de estrategias ministeriales, policiales y de gobiernos locales, intentando cada una de ellas dar una respuesta inmediata a la comunidad que clama con justicia mayor Seguridad Ciudadana. Los últimos treinta años, en los cuales el problema de la inseguridad pública se ha instalado con tenebrosa solidez, han sido testigos de innumerables “programas” antidelictivos con resultados ciertamente desiguales en lo que se refiere a su eficacia. Todas pretenden prevenir y reducir la frecuencia o limitar la posibilidad de aparición de actividades criminales haciéndolas imposibles, más difíciles o menos probables, pero ninguna de ellas responde a un estudio de investigación serio, basado en experiencias anteriores, proyectos pilotos, medidores de gestiòn, u otra forma de garantizar su evaluación, sus resultados, su permanencia y su consolidación. Los expertos internacionales en temas de Seguridad Ciudadana, han integrado todos estos esfuerzos por mejorar la situación de criminalidad existente y que es común a todos los países de la región en cuatro grandes modelos internacionales de Seguridad Ciudadana destinados a prevenir el Delito: (1) Prevención Social del Delito (orientado a interrumpir la carrera delictiva neutralizando los factores de riesgo. (2) Prevención Situacional del Delito (orientado a disminuir las conductas reduciendo las oportunidades para que ésta se manifieste). (3) Prevención Multi - agenciada del Delito (a través de la conformación de Consejos o Comités de Seguridad Ciudadana) y finalmente (4) Prevención Comunitaria del Delito, (surge como una posible alternativa viable en medio del debate en torno al eje articulador de las estrategias contra la delincuencia con participación de la comunidad).

Dicho esto, y en mi condición de ex – Defensor del Policía, puedo decir que al parecer la inseguridad ciudadana seguirá siendo un problema creciente en el Perú, porque se siguen ensayando “Programas” carentes de sustento técnico, en algunos casos tratando de imitar experiencias internacionales, pero sin el soporte ni la infraestructura humana que le corresponde, porque ningún nuevo esquema de trabajo tendrá éxito, si no tenemos en cuenta al componente humano: al Policía; al profesional de la seguridad ciudadana, al experto, a la persona que llevará adelante estas nuevas estrategias; es el caso que el Señor Ministro del Interior Luis Alva Castro y el Señor Director General de la Policía Nacional del Perú Octavio Salazar Miranda, nos anunciaron hace unos meses la estrategia del denominado Plan de Distritalizaciòn de las Unidades Policiales de la VII – Dirección Territorial Policial - Lima, el mismo que permitiría la desconcentración de las unidades policiales, la racionalización de sus recursos acorde a los requerimientos por distrito, la reorganización policial por Jefaturas Policiales Distritales bajo un comando único, la identificación y cercanía con la población distrital y la articulación con autoridades locales para la seguridad ciudadana. Últimamente nos han anunciado como nueva novedad para mejorar los niveles de seguridad ciudadana y reducir en 10% los niveles del índice de delitos cometidos en los tres primeros meses de implementado el “lanzamiento” del programa “El Patrullero de Mi Barrio” http://www.mininter.gob.pe/noticias/noticia.php?C_WC1Page=6&cat=1&sub=0&web=4427, estrategia policial que no es ninguna novedad en el Sector Interior ni en la Policía Nacional del Perú, porque este anuncio también lo hizo en su oportunidad el entonces Ministro del Interior Rómulo Pizarro Tomasio, noticia difundida el 24 de Febrero del 2006 en la Web del “Regional de Piura”, http://elregionalpiura.com.pe/archivonoticias2006/febrero_2006/febrero_24/regionales_24f.htm, sin embargo pese a todos estos anuncios, la situación de inseguridad en Lima y en el país en general, es cada vez mayor.

Programas como la Distritalizaciòn Policial (inspirado en el Plan Cuadrante de Chile), “El Patrullero de Mi Barrio” (copia incompleta del modelo internacional de POLICIA COMUNITARIA que por alguna razón no se le quiere presentar con el nombre que se le reconoce internacionalmente no obstante existir una exitosa experiencia de su aplicación en la ciudad de Trujillo los años 2003 – 2005)), la aplicación de las estrategias de las “ventanas rotas” (teoría del norteamericano James Q. Wilson) o de “tolerancia cero” (aplicado en 1993 y durante su gestiòn por el Alcalde de New York Rudolph Giuliani) requieren en primer lugar antes de ser aplicado una total transformación gerencial de la policía que va a administrar y llevar adelante estas estrategias. El cambio de orientación de lo reactivo a lo proactivo, el acercamiento con las comunidades, el uso eficiente de la tecnología y la rendición de cuentas, no es un tema que puede estar ajeno a la ejecución de estos Planes o Programa. No es fácil llegar a ser un Policía Proactivo, existe todo un proceso de cambio por recorrer, que pasa desde la selección del personal, el perfil, la capacitación, el estudio de la zona de trabajo, el equipamiento, los primeros contactos con la comunidad, las alianzas estratégicas, las redes de apoyo, la selección de programas definidos, la metodología a emplear, los sistemas de evaluación de resultados, etc. , pero sobre todo la decisión policial para lograr un cambio de cultura organizacional, descentralización del servicio policial y el apoyo total a esta nueva modalidad del servicio policial. La Distritalizaciòn policial, el “Patrullero de mi Barrio” o “policía comunitaria” requiere contar necesariamente con agentes policiales de nuevo tipo. Caso contrario, todo esfuerzo será inútil, como lo es hasta ahora.

Este modelo de accionar policial proactivo, que representa un fuerte avance en las relaciones comunidad – autoridad local - policía y que conjuga adecuadamente la prevención del delito, con el trabajo reactivo y represivo que realiza la policía frente a la inseguridad ciudadana, tiene que convertirse en una realidad nacional pero no de manera improvisada, ni haciendo anuncios que de alguna manera pareciera que solamente pretenden mejorar la imagen del Sector Interior frente al incontenible avance de la criminalidad. El PERU demanda una Policía Nacional que comprenda junto a su rol histórico de combatir el delito, el respeto irrestricto a los derechos humanos y a los derechos de la niñez, pero que además se convierta en garante de los derechos y libertades ciudadanas de las personas, es decir del derecho a transitar con tranquilidad, a mejorar su calidad de vida, a tener paz y tranquilidad en sus barrios, a tener una convivencia pacifica con sus vecinos, a sentirse seguro en sus casas y en sus centros de trabajo.

La Policía Comunitaria o si se le quiere llamar “El Patrullero de Mi Barrio”, debe ser entendida como un Servicio de Patrullaje proactivo que trabaje en todos estos aspectos y que además propicie generar Cultura de Seguridad Ciudadana, para que cada ciudadano sea consciente del rol que le corresponde en la sociedad para mejorar los niveles de seguridad y convivencia pacifica, pero no engañemos a la sociedad ni subestimemos a nuestros efectivos policiales, en nuestra Policía Nacional del Perú existen Policías (hombres y mujeres) deseosos de participar de estas nuevas experiencias, algunos de ellos con amplios conocimientos prácticos en la aplicación de la metodología proactiva que deben ser convocados como Instructores y capacitadores; si esto no es así, si no se cuenta con una verdadera voluntad de cambio en la Policía Nacional, si no se hace una selección previa, si no se facilitan a los integrantes de nuestra Policía de los instrumentos y de más habilidades para poder desarrollar esa tarea, para entender la diferencia, para entender que también se necesitan formas diferentes de ver las cosas y de trabajar con personas que posiblemente tengan que entender muchas cosas que desconocen, no se lograrán mejores resultados que de los hasta hoy existentes.

El Policía peruano por formación y por metodología de trabajo en el servicio es prioritariamente reactivo, el solo hecho de hacerle la indicación que a partir de tal día, tendrá que desarrollar su trabajo con una metodología diferente (proactivo), no da resultado de ninguna manera porque no se encuentra preparado ni adoctrinado mucho menos concientizado y ante la falta de monitoreo de estas anunciadas estrategias, que “mueren” en el mismo momento en que se inicia su ejecución, el trabajo policial asume por inercia el modelo tradicional, esto es el modelo reactivo, es decir patrullar las calles en espera de un llamado de auxilio o de la visualización de algún hecho delictivo o atender la llamada de la central de radio para dirigirse al lugar donde se ha producido un delito. Y este es el modelo que actualmente prioriza la Policía Nacional para prevenir el delito.

Pero hay que ser objetivos, ya no es real que la patrulla policial por su sola presencia inhibe a los potenciales infractores de cometer delitos, y el segundo, ya no es real que la presencia policial disminuye el miedo y la percepción de inseguridad en la población. Por otro lado, las patrullas dirigidas rápidamente al incidente o lugar donde se ha cometido un delito (Unidades de Emergencia del 105) no producen más seguridad y las posibilidades reales de detener a algún sospechoso disminuyen después del primer minuto de cometido el delito por cuanto el autor o autores se dan a la fuga, lo que sumado al hecho de que en promedio las víctimas tardan alrededor de 4 a 5 minutos en tomar el teléfono para reportar el delito (si es que lo hacen) y el tiempo que la patrulla demora para llegar al lugar, reduce dramáticamente las posibilidades de éxito de un sistema basado en la rapidez para responder a las llamadas. En la misma línea, el modelo de patrullas preventivas formadas por parejas en vehículos policiales, a pié o a caballo, sin una corresponsabilidad o integración con el barrio que vigila demuestra generar un mayor aislamiento de la policía con la comunidad y una especie de ensimismamiento de la pareja de policías en sus propios problemas o intereses, alejándolos del entorno y de la población sin generar confianza o seguridad en ésta.

Los despliegues de policías y patrulleros ejecutando mega operativos puntuales y coyunturales (con asistencia de medios de comunicación y conferencias de prensa inclusive), si bien pueden neutralizar muchas posibilidades de delinquir en los lugares donde son desarrollados, no le aseguran a la Policía el control de la delincuencia; es más, muchas veces le producen el desconcierto de comprobar su aumento, derivado en el fracaso de este tipo de procedimientos que actúan parcialmente en los efectos del delito, pero con poca incidencia para evitarlo o neutralizarlo. En este sentido, no es justo ni transparente, informar a la comunidad en materia de prevención del delito, logros no alcanzados ni cifras estadísticas que no son reales, sería mucho mejor, realizar una verdadera reorganización del trabajo policial, con ayuda de los técnicos, de los conocedores, de los especialistas. La policía debe brindar un servicio eficaz, eficiente, de calidad y fundamentalmente, honesto y fuera de toda sospecha, situación que amerita ser verificado y evaluado permanentemente.

El esfuerzo de la Policía Nacional del Perú tiene que concentrarse en generar progresivamente una nueva cultura policial, es decir un cambio filosófico que se traduzca en mentalidad y metodología diferentes, donde el habitante se sienta protegido por la policía como regla general y no como suceso extraordinario. La formación y la capacitación es muy importante y creo que aún es escasa cuando queremos utilizar con mucha facilidad un nuevo discurso: El discurso proactivo; un discurso que no lo tienen aún muchos de los policías que se encuentran en los diferentes niveles de comando de la PNP y en el día a día en la calle. Traslado mis puntos de vista al Señor Ministro del Interior y al Director General de la Policía Nacional del Perú.