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sábado, 27 de febrero de 2010

Hildebrandt: García Pérez sigue siendo corrupto en 2010

SÁBADO 27 DE FEBRERO DE 2010

El gran dinero

Mientras los políticos discuten sobre cosas menores, el señor García sigue empeñado en saquear al país cobrando comisiones por cada gran proyecto (cosa que se probará cuando algunas de sus víctimas decidan, en el próximo gobierno, hablar a cambio de inmunidad; de allí la imperiosa necesidad, para el doctor García Pérez, de que sean Castañeda o Keiko quienes lo sucedan).
Para mejor vender enormes extensiones de bosques y parajes, de humedales y colinas, García ha enviado al Congreso, donde gobierna el novio platónico de Fabiola de la Cuba, un proyecto de ley con su firma.
En ese texto García le pide al señor Alva Castro, o sea a su fiel y seguro servidor, que por favor le dé importancia debida al proyecto en cuestión, que tiene un título de aspecto inocente: "Ley que modifica el artículo 8 de la Ley 28223, Ley sobre los Desplazamientos Internos..."
El asunto de fondo tiene que ver con Bagua y sus consecuencias: la irreductible oposición, ambientalista y política, a los proyectos contaminadores y desfigurantes de la gran minería y de las empresas de exploración y explotación petrolera.
García, que no puede cobrar comisiones si no brinda una contraprestación, está desesperado: el gobierno empieza a terminársele y todavía hay mastodónticos proyectos a la espera de que el gobierno "facilite las cosas a la inversión", que es lo que exige el lobismo corporativo.
¿Qué hacer, entonces? ¿Qué hacer para seguir cobrando?
Pues presentar proyectos como el que en estas líneas comentamos.
La modificación propuesta reza así:
"Si el desplazamiento se produjese a causa de proyectos de desarrollo en gran escala justificados por un interés público superior o primordial, la autoridad competente para
autorizar dicho desplazamiento será el Titular del ministerio de la Mujer y Desarrollo-MIM-DES..."
O sea que García aparta al ministerio del Ambiente de un manotazo y le entrega al ministerio de la Mujer (¿? ) la potestad de "autorizar" la expulsión de sus tierras nativas de quienes, por diferentes razones que van de la posesión inocente a la oposición activa, pueden llegar a ser un obstáculo para la inversión foránea.
¿"Proyectos de desarrollo en gran escala justificados por un interés público superior o primodial"?
¿Y quién determinará cuándo el interés público es superior o primordial?
¿No son los derechos de los peruanos que viven en la sierra y selva parte de un interés público superior? ¿No es primordial defender el medio ambiente de la voracidad tóxica de la gran minería o de la invasión geológica de los grandes faenones?
García, aconsejado por sus Piñeras, quiere optar por la solución Chilena: crear las condiciones que hagan posible declarar ilegales a quienes defienden sus tierras ancestrales y los viejos derechos de la naturaleza.
Creo haber dicho en alguna parte que aquel día de la entrevista de seis horas a Haya de la Torre lo que más me impresionó fue la frugalidad de su vida, la sobriedad de esa casa llena de libros y tesoros culturales, esa casa donde lo único que brillaba eran los años de sabiduría acumulados y algunos objetos que decían mucho de esa vejez amenazada por la pobreza: un piano de cola desafinado, una caja de laca comprada en Kyoto, un busto romano donado por una familia millonaria. Y afuera, en el jardín apenas cuidado y lleno de calvas, unos perros chuscos y hermosos que Haya quería más que a nadie.
A pesar de la difamación crónica de la que era víctima, Haya fue un hombre de clase media al que nunca le interesó hacer fortuna. Sabía que venimos de la fugacidad y que hacia ella vamos y que sólo un espíritu malogrado por la codicia podía dejarse seducir por lo material.
García, que pretendió ser su discípulo pero que de Haya sólo tiene la locuacidad, siempre pensó que Haya fue un tonto y que, al final de su vida, se expuso a las pellejerías de la escasez cuando hubo de ser examinado en Texas y fue necesario hacer una colecta entre amigos del partido para que ese viaje inútil se produjera.
Para curarse en salud y prevenirse de miserias García se ha vuelto rico, espléndidamente rico, podridamente rico, sin haber jamás trabajado. Todos sabemos cómo es que ha construido su fortuna.
Pero al presidente de la república le sucede lo que a muchos ricos les pasa: nada le es suficiente, nada calma su miedo al futuro.
Por eso, entre otras muchas cosas, presenta este proyecto de ley que hace más fácil la erradicación y el desalojo de tribus nativas o comunidades centenarias cuando la gran minería y el gran petróleo -y el gran dinero- estén de por medio. Porque de eso se trata, como en la novela de Dos Passos: del gran dinero.
PUBLICADO POR CÉSAR HILDEBRANDT. BLOGGER. EN 17:03

jueves, 20 de agosto de 2009

Multan a Lidercon con 284 mil soles por revisiones deficientes

La sanción pone de manifiesto que el principal problema del país es la corrupción, la cual está institucionalizada y muy arraigada en los peruanos.


La empresa española confirmó el despido de 60 trabajadores, la mitad de su fuerza laboral, por haber recibido coimas de los usuarios del servicio de revisiones técnicas.

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Por César Reyna



Lo escandaloso en el caso de las Revisiones Técnicas Vehiculares no ha sido descubrir que Lidercon no haya cumplido las tareas y funciones que le fueron concedidas por parte del Ministerio de Transportes, cuyo desempeño también ha sido nulo, sino constatar que se ha puesto en peligro la vida de miles de automovilistas, pasajeros y transeúntes por la corrupción.


Dicho fenómeno es la regla en el Perú y no la excepción como en otros lugares porque nos hemos acostumbrado a saltarnos las normas y prohibiciones. Los conductores, en su mayoría choferes de taxi o de vehículos de transporte público, también llamados ‘combi’, ofrecen cierta cantidad a técnicos de escasos recursos para que aprueben la revisión de su vehículo.


El dinero compra voluntades a granel aun cuando esté en juego la seguridad en nuestras pistas. Por unos soles más muchos peruanos son capaces omitir sus obligaciones, es decir, ’hacerse de la vista gorda’ para favorecer a un sujeto que los puede sacar de un apuro económico.


La multa de 80 UIT del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) y la denuncia de la Asociación de Consumidores y Usuarios (Aspec) son anecdóticas a pesar de la cantidad que deberá pagar la empresa por no haber implementado un plan que permita saber si sus inspecciones son seguras e idóneas.


Ahora bien, el vicepresidente de la compañía sancionada tiene razón en señalar que no se puede denunciar a los trabajadores que recibían sobornos de los conductores porque no hay norma que tipifique como delito la coima que acepta el servidor de una empresa privada. Lo único que se puede hacer en un caso de corrupción generalizada es separar a los malos elementos y reforzar los sistemas de control.


Estas medidas, sin embargo, nunca serán suficientes para desterrar la corrupción pues es moneda corriente entre los peruanos. La corrupción es la mejor manera de arreglar diferencias en el Poder Judicial y acelerar procedimientos en instancias administrativas. Si se ha presentado en el monopolio de las revisiones técnicas a cargo de Lidercon es porque esa empresa presta un servicio público sensible.


Lidercon no sólo realiza verificaciones sobre el estado del motor, del chasis, la transmisión, las emisiones de monóxido de carbono o del sistema de frenos, sino que sustituye a la Administración o al Estado en la supervisión del cumplimiento de las normas en el parque automotor.


Cualquier negligencia de su parte compromete la seguridad vial e incrementa el riesgo de accidentes de tránsito, lo que a su vez eleva el monto de las primas de seguro vehicular.


Lidercon y cualquier otra empresa que preste un servicio público entregado en concesión por la autoridad debería tener responsabilidades similares a las de las entidades gubernamentales. Esto con el fin de equiparar las obligaciones de su personal con la de los servidores públicos en materia penal y administrativa. Así los trabajadores de Lidercon podrían ser denunciados por corrupción, lo que desincentivaría de algún modo la recepción de dineros indebidos.