Mostrando entradas con la etiqueta armas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta armas. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de mayo de 2009

F-16 Chile inclina la balanza militar a su favor


El país de la estrella solitaria incrementa su capacidad bélica en medio de la crisis financiera internacional


--------------------------------------------------------------------------------------


Por César Reyna
Colaborador exclusivo -Reservamoral.org

Chile, nuestro vecino del sur, se viene armando desde hace algunos años en el marco de su "plan bicentenario" (mediante el cual sus FF. AA. planean modernizar gran parte de sus equipos para el 2010, año en que se conmemorara el 200 aniversario del inicio de la independencia chilena). El referido plan es de conocimiento público, por ello diversos medios de comunicación y altos funcionarios peruanos han venido comentando las importantes adquisiciones sureñas desde hace buen tiempo.


El que Chile compre o no material bélico no deja de ser un asunto interno de ese país a pesar de que genera mucha preocupación en la clase política y la prensa local. Es una cuestión interna porque nadie puede decirles a sus ministros y generales cómo deben gastar sus recursos. De ahí que nuestros funcionarios podrían ser reprendidos por sus pares del sur cuando critican la legítima renovación de su parque militar.


Si algo ha primado en el proceso de repotenciación chileno es su transparencia pues sabemos qué material han comprado[1] (y desean comprar) y cuánto dinero piensan asignar a ello[2] . Para nadie ha sido una sorpresa que sus Fuerzas Armadas se doten con cazabombarderos F-16, entre nuevos y repotenciados, y tanques, fragatas, submarinos, helicópteros, radares, sistemas antiaéreos, etc. Inclusive el ministro de Defensa peruano recibió un oficio de su par mapocho en el que le anunciaba la intención de concretar la compra de 18 cazabombarderos F-16 a Holanda.

Las Fuerzas Armadas Chilenas (FACH), como todo el mundo sabe, cuentan con recursos propios debido a la Ley Reservada del Cobre que les permite disponer del 10% de los ingresos de Codelco, la compañía cuprífera más grande del mundo, estatizada por Salvador Allende. Gracias a dicha nacionalización y a los altos precios del cobre sus FF. AA. han podido realizar una serie de adquisiciones en los últimos años. Sus compras militares no se entrampan, postergan ni recortan, como viene ocurriendo en el caso peruano, porque no son observadas por el Congreso. Para revertir dicha situación, el ministro de Defensa peruano, Antero Flores-Aráoz, ha propuesto que el 5% de las futuras regalías y canon por explotación de recursos naturales se destinen a las Fuerzas Armadas "para darle sostenibilidad a su repotenciación". El objetivo es equilibrar el equipamiento militar peruano con el chileno y dar de baja material el abundante obsoleto. Los recursos saldrían de la parte que eventualmente le correspondería a las regiones, lo que ha causado gran malestar entre congresistas de provincias porque sus presupuestos van a ser recortados. En medio de la caída del precio de los minerales es difícil que éstos den su apoyo a semejante medida. Si se concretara las protestas sociales no se harían esperar en el interior del país.

La paz con Chile no está en peligro en el largo plazo porque no existe ningún interés de su parte -ni de la nuestra- de atacarnos. Quienes azuzan un posible conflicto entre ambos países son personas y medios interesados en llenar titulares y desatar una carrera armamentista, es decir, en incrementar el tiraje de algunos periódicos o vender armas de última generación. Si Chile ha tomado la determinación de cambiar equipos no debe alarmarnos pues obedece a la necesidad de reemplazar piezas obsoletas (como los viejos cazas F-5 Tiger norteamericanos cuya tecnología data de la Guerra de Vietnam). Claro que los equipos sustitutos no son cualquier cosa pues el salto tecnológico en estas últimas décadas, en lo que a armamento se refiere, ha sido gigantesco, cualitativamente hablando. Así, no hay similitud entre un caza de los 70 (como los MIG-29 peruanos) con uno de los 90 (caso del F-16 repotenciado chileno) ya que estos últimos superan a los primeros en maniobrabilidad, velocidad, poder de fuego, alcance y precisión.

Chile no ha adquirido poca cosa como lo ha dejado entrever el presidente Alan García cuando dudó del estado en que se encontraban las naves compradas a Holanda. "Me parece un buen negocio para Chile. Aviones F-16 por US$ 170 millones, una flotilla. ¿En qué estado estarán? Hay que preguntar... ¿Y cuánto le va a costar repotenciarlos? (...) Pero no me meto en un tema interno", comentó. Al mandatario habría que recordarle que los aparatos no fueron vendidos por un país tercermundista como Bielorrusia (en el caso de los MIG-29 y Shukói-25 peruanos), sino por Holanda, país que fabrica cazabombarderos F-16 bajo licencia de la Lockheed Martin. Chile ha cuidado muy bien sus recursos porque cuenta con la garantía de una nación de primer mundo como Holanda, que ha vendido ese tipo de aeronaves a miembros de la OTAN como Noruega y Dinamarca. Así ha conseguido 18 aviones del modelo más avanzado (F-16 MLU) con los que estandarizara su flota. Los F-16 son más fáciles de mantener que otros aviones como el MIG-29, ya en desuso en varias fuerzas aéreas. El F-16 es multipropósito, es decir, sirve para varias tareas como caza interceptor (combate aéreo), bombardeo terrestre (usa bombas inteligentes guiadas con láser) y ataque a buques de guerra con el temido misil Harpoon. En total tendrá 44 aeronaves F-16[3] si oficializa esa compra (recordar que la presidenta chilena Bachelet todavía no ha firmado) ya que el jefe de la Fuerza Aérea de Chile dejó abierta la posibilidad de optar por el EF-2000 Eurofighter[4], supercaza de última generación. El que los F-16 sean de segunda mano no los desvaloriza pues han sido mejorados en todo sentido. Con la repotenciación podrán operar más allá de su vida útil y contarán con el mejor sistema de armas y navegación disponible, además de un sofisticado equipo de guerra electrónica.

Los chilenos no se rearman pensando en enfrentarse a sus vecinos aunque semejantes compras nos hagan pensar lo contrario. Si bien se trata de adquisiciones importantes que ridiculizan la capacidad disuasiva de nuestras Fuerzas Armadas, hay que entender que son compras legítimas en las que ha primado la transparencia. Es destacable lo que hacen los chilenos pues renuevan su arsenal sin corrupción de por medio y sin comprometer la defensa nacional, como ocurrió durante el penoso fujimorato.

Sin embargo, no deja de ser sospechoso que la compra se concrete o acelere luego de que Perú presentara una demanda sobre límites marítimos ante la corte de La Haya[5]. Bajo esa coyuntura la compra chilena podría considerarse como una negativa a perder soberanía -de facto- sobre lo que consideran parte de su litoral. En Lima algunos analistas anticipan que Chile no acatará el fallo de la Corte si resulta lesivo a sus intereses. Chile perdería mucha credibilidad internacional si llegara a desconocer una sentencia desfavorable. Pero mayor sería la desazón interna si cumpliera con lo estipulado por un tribunal de ser adverso el resultado. Ante esa disyuntiva, el gobierno chileno al que le toque asumir las consecuencias jurídicas del fallo seguramente optará por calmar su población, que, con lo nacionalista que es, de ninguna manera permitirá que su integridad marítima sea recortada.

La respuesta del Canciller García Belaunde y del ministro de Defensa ha sido bastante resignada ante la inminente compra de una nueva flotilla de aviones y otros equipos. Ambos lamentan que se gaste en armas en lugar de invertir más en salud, educación e infraestructura. García Belaunde no descartó llevar el asunto ante la OEA para moderar la batahola de compras sureñas, un claro manotazo de ahogado ante la impotencia de equiparar el poderío bélico chileno. Si bien en un momento de crisis económica internacional no es aconsejable rearmarse, el Perú aprobó un presupuesto de US$ 650 millones que serán invertidos en el Núcleo Básico de Defensa Nacional, programa destinado a modernizar las FF. AA. hasta el año 2011[6]. Los montos que manejan uno y otro país (Chile acumuló 9000 millones para el sector defensa) son indudablemente desiguales. Pero no es culpa de Chile que hayamos malversado nuestros recursos durante la autocracia fujimontesinista (época en la que se recaudó mucho dinero por privatizaciones) ni que el toledismo haya castigado duramente al sector defensa por ser cómplice de la corrupción y la conculcación de derechos ciudadanos.





--------------------------------------------------------------------------------

[1] Desde 1998 a la fecha Chile compró dos submarinos nuevos, 350 modernos tanques Leopard 1 y 2 de segunda mano, 24 cañones autopropulsados M109 suizos, 10 cazabombarderos F-16 nuevos y 18 de segunda mano, ocho modernas y avanzadas fragatas de segunda mano, 400 blindados de combate M113, YPR-765 y Marder, 12 helicópteros Bell 412 y diez helicópteros de transporte EC-725 Cougar.
[2] Entre 1990 y 2008 acumularon unos 9000 millones de dólares para comprar armas, de ese monto original conservan 2.900 millones para futuras compras.
[3] 10 son nuevos y fueron adquirido a Lockheed Martin en 2003.
[4] Este avión ubicaría a la aviación chilena como la principal fuerza de la región
[5] Perú y Chile sostienen un diferendo respecto a límites marítimos ante la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya. Perú presentó la demanda en enero de 2008. Chile afirma que los límites estarían definidos por acuerdos internacionales de 1952 y 1954, mientras que Perú sostiene que solo se tratan de acuerdos pesqueros, que no tiene carácter de tratados de límites.
[6] Hasta el momento se han comprado 4 fragatas usadas Luppo y se modernizaran los MIG-29 y una flotilla de helicópteros rusos destinados a la lucha contrasubversiva en
el VRAE.

miércoles, 18 de junio de 2008

Sur de América registra récord en gasto militar

Buenos Aires.- El gasto militar combinado de los doce países de América del Sur presupuestado para este año alcanzó un récord de 50.000 millones de dólares, un 25,5% más que en 2007.

Los datos anticipados del Balance Militar de América del Sur, elaborado por el Centro de Estudios Nueva Mayoría de Argentina, tiene particular relevancia en un contexto en el que se analiza la creación de un Consejo de Defensa regional, indicó Efe.

Paraguay -con un alza del 33,48%- es el que más incrementó su gasto militar, seguido por Brasil con 32,48%.

Los cuatro socios del Mercosur, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay promedian 30% de aumento ( 30,9 millones de dólares). Brasil tiene pautado $27,5 millones.

Los países de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) suman $9,4 millones, mientras que Chile $4,9 millones y Venezuela alcanza $3,3 millones.


http://noticias.eluniversal.com/2008/06/18/int_art_suramerica-saca-reco_910945.shtml


jueves, 31 de enero de 2008

Tráfico de armas en periódos de guerra: Chile-Ecuador

La secreta misión de Oscar Aitken en Ecuador

Cómo se cerró el negocio, las inquietudes de los militares chilenos y la sigilosa operación para embarcar las armas de Famae en plena guerra del Cénepa, pese a que Chile era país garante de la paz. Mientras en Chile el gobierno insiste hasta hoy en que sólo se vendieron municiones, en Ecuador existen documentos y testimonios que desmienten esta versión. Cómo el ministro Sergio Muñoz abrió una veta que lo llevó directo a uno de los episodios diplomáticos más complejos del gobierno de Eduardo Frei. La declaración del ex subdirector de Famae que afirma que las autoridades sabían del embarque, en un expediente que tiene carácter de reservado por razones de Estado.

María Octavia Rivas, Malú Urzúa y Juan Pablo Sallaberry .- LA TERCERA de CHILE

http://www.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_66602343_182923585,00.html




15/01/2006 01:00

oscar aitken fue contactado por Famae para encomendarle una secreta misión: viajar a Quito a resolver un "problema administrativo".

El ministro Carlos Cerda resolvió tramitar la investigación por el caso Ecuador bajo estricta reserva, por razones de Estado.

En el gobierno existe la versión de que la llegada de Muñoz al caso Ecuador no fue más que una estrategia del entorno de Pinochet.

Los representantes de la Fábrica de Maestranzas (Famae) estaban inquietos. Tenían poco tiempo y la actividad en las oficinas de la Junta Nacional de Defensa de Ecuador en Quito era frenética durante los días de febrero de 1995.

La guerra del Cénepa (26 de enero al 17 de febrero de ese año) entre ese país y Perú tenía todo trastornado, y la principal misión era la búsqueda de armamento en países extranjeros. Así, las reuniones con representantes de empresas de armamento se sucedían una a una y los negocios se cerraban a gran velocidad.

A uno de esos encuentros llegó el subdirector de Famae, coronel Claudio Rubio, acompañado del entonces asesor externo de la empresa militar, Oscar Aitken. Los recibió el director ejecutivo de la Junta, el general Germánico Paredes, único encargado del presupuesto castrense bajo el estado de excepción impuesto por la guerra.

De muy bajo perfil, los chilenos habían salido de Santiago el 10 de febrero en un avión de Ladeco vía Bogotá, según consta en los registros migratorios. Al llegar, eligieron el hotel Oro Verde como centro de operaciones del viaje que ambos ya relataron ante la justicia, según consta en las declaraciones del expediente del caso Riggs.

Rubio es un ingeniero militar, jefe del proyecto Cohete Rayo. Aitken fue un abogado de confianza del ex comandante en jefe del Ejército, general Augusto Pinochet; estuvo vinculado al proyecto Rayo y fue fiscal de Famae.

Según recuerda uno de los asistentes a la reunión en Quito, el ingeniero y el abogado vieron lo relativo al pago por la venta de pertrechos militares embarcados en secreto hacía pocos días desde Santiago, y manifestaron su inquietud por el hecho de que los fusiles vendidos tenían el sello de Famae y, en caso de llegar a manos peruanas, delatarían la secreta operación. Chile no podía vender armas a Ecuador pues era país garante en las relaciones Perú-Ecuador (junto a Estado Unidos, Argentina y Brasil) según el Protocolo de Río de 1942.

"No se inquieten, si estos fusiles son para los reservistas", fue la respuesta de Paredes. Tras entregar los datos de la cuenta de Famae que debía recibir el dinero, los chilenos se retiraron. Aún quedaban diligencias por hacer antes de regresar a Chile, el 12 de febrero.

Expediente

Aitken y Rubio eran los mandatarios de una sigilosa operación, destinada a corregir un "error administrativo" del pago de las armas realizado a través de una transferencia directa del Ejército ecuatoriano a Famae Chile durante la primera semana de febrero.

Así lo han declarado ambos a la justicia, en el marco de la investigación formalizada como una arista del caso Riggs. Las diligencias, iniciadas por Sergio Muñoz hace poco más de un año, lo llevaron a un tema político de alta complejidad, que hoy se tramita bajo reserva según la ley militar por razones de seguridad de Estado.

Durante dos meses, La Tercera recopiló antecedentes y testimonios en Santiago y Quito sobre lo ocurrido hace 11 años.

Históricamente, el gobierno ha señalado que lo sucedido el 31 de enero de 1995 fue el tardío despacho de unas municiones vendidas a Ecuador en septiembre de 1994, cuando no había ningún conflicto bélico o impedimento diplomático de por medio.

Según una fuente que conoce el expediente, en su testimonio judicial Rubio declaró que se trató de una venta visada por las autoridades chilenas de la época.

Algo que confirman las fuentes militares ecuatorianas consultadas por La Tercera en Quito. Allá se afirma que la operación fue coordinada directamente por el general (R) Víctor Bayas, entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y quien lideró al Ejército de Quito durante las hostilidades.

"Mandamos cartas a varios países y fueron pocos los que respondieron positivamente. Chile fue uno de ellos", afirma un alto general (R) del Ejército ecuatoriano que pidió reserva de su nombre. "Quizás no se debió haber hecho la gestión, pues se trataba de un país garante... pero eran nuestros aliados. Fue todo muy secreto".

Cercanos al general Paredes afirman que se pagó poco más de US$ 3,5 millones por fusiles y municiones principalmente. Y que se hizo un solo pago tras la recepción del armamento. Así consta en el borrador de una reunión del alto mando ecuatoriano que uno de los generales guarda hasta ahora.

Un domingo para olvidar

"Te llaman de Perú, es el Presidente Fujimori". Con la voz entrecortada por el sueño, la esposa del entonces ministro (S) de Interior, Belisario Velasco, despertó a su marido -quien estaba de cumpleaños- para que contestara el telefono a las 6 de la mañana de ese domingo 5 de febrero de 1995.

Del otro lado del teléfono, un seco Alberto Fujimori le pedía hablar urgente con el Presidente Eduardo Frei, argumentando que los ecuatorinos habían decidido invadirlos y recordando que Chile era país garante.

Velasco, que por ser fin de semana se encontraba en su casa en Cachagua, Quinta Región, tomó nota del mensaje e inició las gestiones para contactar al Mandatario.

Media hora después, el teléfono sonó de nuevo. Ahora era Sixto Durán, Presidente ecuatoriano. "Tengo que hablar con Frei", fue su recado y colgó.

Si los mensajes de dos presidentes bastaban para molestar en el acto al gobernante en sus vacaciones en el sur, fue la tercera llamada la que lo hizo suspender las celebraciones y pedir un helicóptero que lo trasladara de inmediato a La Moneda. Era el Presidente estadounidense, Bill Clinton, quien señaló que la situación por la guerra entre Perú y Ecuador era cada vez más complicada. Le pidió contactar a Frei con suma urgencia.

En la prensa, los titulares de esa mañana daban cuenta de la información difundida en Lima el día anterior por el Servicio de Inteligencia peruano, sobre la presencia en Chile de aviones ecuatorianos. En Río de Janeiro, las reuniones se sucedían para tratar de encontrar una salida al conflicto a cargo de los vicecancilleres de los países en conflicto y de las naciones garantes. Las cosas se veían mal.

Por la tarde, el vocero de gobierno, José Joaquín Brünner, leyó un comunicado y no aceptó preguntas. "Es falso que Chile haya vendido armas (a algunos de los países en conflicto). (...) Sólo se registra en los últimos 12 meses una autorización de exportación (...) del 12 de septiembre de 1994 a Ecuador".

La misión

El entonces canciller (S) Mariano Fernández debió reunirse con el embajador peruano en Santiago para ofrecer disculpas y garantizar que "operaciones de esta naturaleza" no se repetirían. La explicación dada: que se entregaron las municiones vendidas meses atrás y que Chile no había tenido alternativa, pues debía cumplir con el contrato. "La decisión de entregar las armas en ese complejo momento fue consultada al más alto nivel", señala un alto personero de la época.

Públicamente, el gobierno dijo que sólo existía la venta de 1994 y nunca reconoció el embarque de las municiones.

Un ex miembro del alto mando del Ejército chileno indica que tras el impasse diplomático, que Perú dio por superado rápidamente (ver recuadro), causó gran inquietud la llegada de la transferencia desde Ecuador a la cuenta de Famae en el Banco de Chile. Entonces se decidió anularla y desviar los dineros a una cuenta en el extranjero.

Según consta en el expediente, en la operación intervinieron las máximas autoridades del banco, siendo mencionado el entonces interventor, León Dobry, quien ya fue citado. Consultado por La Tercera, Dobry dijo a través de su secretaria no haber declarado ni conocer ningún aspecto del tema.

Ante la compleja situación gatillada por la filtración del embarque, el viaje a Quito se definió en horas por la cúpula de Famae. Según quienes conocieron los hechos de cerca, el nombre de Aitken surgió a último minuto como la persona indicada para viajar con Rubio.

La misión: eliminar cualquier rastro del pago a la cuenta de Famae, y desviar los dineros a una cuenta de Famae Limited (filial de la empresa para operar en el extranjero) en el Banco de Chile de Nueva York.

Recado a La Moneda

La llegada de Muñoz al caso se produjo en diciembre de 2004, cuando el propio Rubio le mencionó el tema durante un interrogatorio. Así, un caso que permanecía olvidado se reactivó judicialmente. El efecto político de la investigación ha sido tratado en el gobierno y el Ejército bajo el más estricto secreto, donde existe la versión de que el polémico negocio de 1995 no es más que un arma del entorno de Pinochet para tratar de negociar alguna salida al caso.

En el oficialismo señalan que tras el escándalo suscitado por las declaraciones del general Bayas en marzo del año pasado, quien aseguró que Chile sí había vendido armas a Ecuador durante la guerra, un mensaje llegó directo a La Moneda. Que el caso Ecuador era un tema "de Estado" y que el juez Muñoz estaba interrogando a Aitken.

En medio de la candidatura de José Miguel Insulza a la OEA, el momento era propicio para lo que algunos consideran una jugada maestra: llevar al ministro directo a un tema extremadamente sensible y que a nadie interesa desenterrar.

Bayas dio su polémica entrevista al Comercio de Ecuador el 21 de marzo pasado, y al día siguiente la polémica ardía entre Chile y Perú, tensionando al máximo las relaciones diplomáticas: se suspendió la reunión 2+2, un viaje a Lima del comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, y la recalada del Esmeralda en ese país.

Para el final de esa Semana Santa, el jueves 24, el recado ya estaba en Palacio. Hasta allá llegó un abogado que recordó a una alta autoridad los servicios prestados por el ex asesor de Pinochet a la patria en este tema, y le hizo ver lo mal que lo estaba pasando judicialmente. Recado que niegan cercanos a Aitken.

Las alarmas se encendieron de inmediato y sólo unos pocos supieron del peligro que significaba esa insinuación. Pero la respuesta fue rápida y se mandó decir que no había mucho que hacer.

Por esa misma fecha, Muñoz paró las diligencias.

"El ministro debía aclarar el origen de las cuentas de Pinochet y aquí no encontró platas del general (R). Por lo tanto, el tema no era de su incumbencia", explica un alto personero de gobierno que conoció las reservadas gestiones del caso.

Los supremos

En los meses posteriores, Muñoz no vio el caso y guardó los antecedentes (testimonios y documentos donde constaba el depósito de febrero) en una carpeta informal.

En septiembre sorprendió siendo designado a la Corte Suprema y se fue dejando el tema hasta allí. Fue reemplazado por Carlos Cerda, quien anexó los antecedentes al cuaderno principal de armas de Riggs y ordenó un allanamiento a Famae. Reinterrogó a los testigos y ordenó un informe a la Brilac de Investigaciones. En paralelo, decretó la reserva de los antecedentes por razones de seguridad del Estado.

A las pocas semanas, también fue nombrado a la Suprema y su aprobación está pendiente. Antes de irse, eso sí, se declaró incompetente y envió el expediente al ministro Alejandro Solís, que investiga el tráfico de armas a Croacia.

La causa hoy posee varios antecedentes contradictorios entre sí y con la información que se maneja en Ecuador. Existe una orden al Banco de Chile (fechada el 13 de febrero de 1995) de retirar los dineros de la cuenta de Famae diciendo que el depósito no les pertenece, y luego otra señalando que la plata debe irse a Famae Limited.

Además, mientras desde el gobierno se señala que la venta de las municiones fue por US$ 1,9 millón, lo cierto es que lo pagado desde Ecuador llega a US$ 3,5 millones, y han aparecido nuevas facturas con fechas y montos que los implicados dicen no conocer.

Lo que si está claro en el proceso es que a Ecuador se vendieron municiones, fusiles, misiles, visores nocturnos y raciones de combate.

El desorden detectado en las platas de Famae ha hecho que la policía haya centrado sus sospechas en esa empresa y esté buscando si, aparte de lo vendido a Ecuador, haya existido una venta incluso mayor a ese país u otros a través de Famae Limited. Se investiga el tráfico ilegal de armas y el posible pago de coimas.

La reacción de Fujimori

"En 1995, siendo Chile país garante del Protocolo de Río, concretó el suministro de armas a Ecuador en pleno conflicto del Cénepa".

Con estas palabras, el ex Presidente de Perú Alberto Fujimori, detenido en la Escuela de Gendarmería de Santiago, se refirió en mayo pasado al conflicto desatado el 2005 tras la afirmación del general ecuatoriano Víctor Bayas de que Chile sí había vendido armas. Las palabras las pronunció en el programa radial que hacía por internet desde su autoexilio en Japón.

Pese a haber sido tan claro en esa oportunidad, en 1995 Fujimori dejó pasar el tema y tras las explicaciones del gobierno chileno, dio por superado el impasse creado tras la detección de los aviones ecuatorianos en el aeropuerto de Santiago.

Según una alta autoridad de la época en Lima, en Palacio Pizarro siempre han sabido que se embarcaron armas, además de las municiones, pero que "por razones estratégicas" se decidió no reclamar oficialmente y enfrentar a Chile.

Para Perú, en ese momento era más importante garantizar la neutralidad de Chile, y asegurar su voto a favor de Perú como país garante. Tal como lo hizo el gobierno de Eduardo Frei después, cuando estuvo por apoyar la postura peruana de no revisar los límites ya establecidos. Lo que ha sido la postura histórica de Chile.

La noche del embarque en el aeropuerto

"Los aviones aterrizaron cerca de la medianoche. La operación no duró más de dos horas. Fue el segundo intento, pues antes había fallado un primer embarque y las aeronaves habían tenido que regresar a Ecuador".
El coronel (R) Ernesto Checa, quien era agregado aéreo de Ecuador en Santiago el verano de 1995, contó a La Tercera cómo fue el despacho de las armas. "Fueron dos aviones Hércules (con capacidad de 18 toneladas cada uno) los que llegaron hasta la losa del Grupo 10 de la Fach".
"Había un soporte del Ejército chileno y también de la Fach para coordinar el embarque y cargar los aviones". "La operación me la comunicó el agregado de Ejército de nuestro país y hubo contacto con gente de Chile para el apoyo logístico. Estábamos esperando el embarque por días. Sabíamos que era para embarcar material... justamente por el conflicto", afirma.
"No era mi función revisar la carga, pero a simple vista se veía y leía que eran fusiles y municiones. No recuerdo más. No recuerdo el detalle, pero sí le puedo decir que los aviones se fueron con su máxima capacidad".
"Era satisfactorio para nosotros, pues se trataba de una ayuda para enfrentar la guerra. Hubo una cena. Ahí un militar chileno dijo que se brindaba por la situación de conflicto del hermano país. Por el éxito en general de todo el conflicto en favor de nuestro país".
"Yo cuento lo importante para que quede cómo fue. Es mi determinación".

Artículos Relacionados